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Cómo afecta a los menores ver relaciones de sexo explícito

Francia autorizó ayer por decreto que los menores de 18 años puedan ver películas de alto contenido sexual. El consumo de pornografía es un problema creciente entre adolescentes en España

«Cincuenta sombras más oscuras», que se estrena en las salas españolas hoy, no está recomendada para menores de 18 años en España, pero no existe una prohibición expresa en nuestra legislación
«Cincuenta sombras más oscuras», que se estrena en las salas españolas hoy, no está recomendada para menores de 18 años en España, pero no existe una prohibición expresa en nuestra legislaciónlarazon

Francia autorizó ayer por decreto que los menores de 18 años puedan ver películas de alto contenido sexual. El consumo de pornografía es un problema creciente entre adolescentes en España

¿Puede un menor ver películas con contenido sexual? ¿Es perjudicial para su desarrollo personal o debería prohibirse de forma tajante? La duda se ha puesto sobre la mesa después de que Francia haya autorizado, desde ayer, que los menores de 18 años puedan ver películas que contengan escenas sexuales de forma explícita cuando lo permita una comisión de evaluación. El decreto del Ministerio galo elimina un artículo que regulaba precisamente todo lo contrario. Con ello se da respuesta a una exigencia de la industria del cine francés y pone freno a las maniobras de la asociación católica Promouvoir, que en los últimos años había emprendido una cruzada para conseguir que se prohibiera la difusión para menores de varias películas, entre las que se encontraban «La Vie d’Adèle», de Abdellatif Kechiche, y «Love», del franco-argentino Gaspar Noé. Ambas estaban prohibidas sólo a menores de 16 años, pero las cintas fueron finalmente vetadas para todos después de que la asociación católica batallara durante años en los tribunales.

El mundo del cine francés no se quedó de brazos cruzados al considerar cercenada su libertad y todo acabó con el encargo de un informe por parte de la ministra de Cultura, Audrey Azoulay, que finalmente forma parte del contenido del decreto. Así, la Comisión Nacional del Cine se encargará de determinar si las escenas de sexo en una película son lo suficientemente subidas de tono para que sean prohibidas para los menores.

En España no existen prohibición expresa en la legislación sobre las obras cinematográficas que contengan sexo explícito o incluso que lo sugieran. Sólo hay recomendaciones. Cualquier obra que vaya a ser comercializada, difundida o publicitada por un medio o en cualquier soporte debe ser calificada por grupos de edad, bien por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), bien por los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.

La calificaciones se adoptan mediante Resolución de su director general, previo informe de la Comisión de Calificación de películas cinematográficas, que es un órgano asesor integrado por un máximo de 10 vocales, pertenecientes a distintos grupos sociales que reflejan la pluralidad de la sociedad española, vinculados al ámbito cinematográfico, al de consumidores y usuarios, al pedagógico, a la defensa del menor, a la igualdad de género, a la atención de la discapacidad y al de defensa del medio ambiente.

Así las películas se clasifican en: Apta para todos los públicos, no recomendada para menores de 7 años, no recomendada para menores de 12 años, para menores de 16 y para menores de 18 y película X.

Solamente la Ley del Cine aprobada por el Gobierno de Zapatero en 2007 prohíbe expresamente las películas de carácter pornográfico o que realizan apología de la violencia. «La exhibición pública de estas películas únicamente puede realizarse en salas X a las que, en ningún caso, pueden tener acceso los menores de 18 años, debiendo figurar visiblemente esta prohibición para información del público. Además, las obras con dicha calificación no pueden ser vendidas ni alquiladas a menores», explica el Ministerio de Educación y Cultura.

En principio, una escena de sexo explícito «no tendría por qué ser contraproducente siempre y cuando podamos ofrecer una explicaciónal niño. No obstante, uno con menos de 10 años es difícil que entienda algo de lo que está viendo, podría generarle confusión y no entendimiento de la relación entre dos personas. Hay que tener muy en cuenta la franja de edad porque un niño de 7 años no comprende el sexo como uno de 12 o 16», explica Ana Martínez, psicóloga del Centro de Enseñanza Superior Cardenal Cisneros. Otra cuestión es la pornografía. Martínez alerta de que su visualización es un problema creciente en España entre adolescentes y el riesgo aumenta en la medida en que el contacto es más temprano. «Esto sí que genera un desarrollo afectivo-sexual con complicaciones porque de alguna manera se generan distorsiones, como que el sexo es independiente del afecto y eso puede repercutir en su desarrollo sexual afectivo. Con la pornografía, el menor puede entender que el hombre puede poseer cuando quiera y la mujer tiene que responder a esas demandas y ver el sexo con violencia como algo normal». Es por ello por lo que considera que, en este ámbito, todo pasa por la educación de tal manera que la familia tienen un papel clave.

José Luis Carrasco, Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense, considera que el sexo explícito «no aporta nada a los menores y disociar la sexualidad de otros aspectos íntimos del desarrollo de la personalidad hace que lo cosifiquemos. Un adolescente va creciendo en su sexualidad de manera que el sexo genital va desarrollándose a la vez que su autoestima, su sentimiento de autoestima, su necesidad de los otros... En las escenas de sexo no se puede captar eso, sino la visión mecanizada. Esa disociación puede derivar en problemas para integrar la relación sexual con la amorosa y con la necesidad del otro e incluso en personalidades vulnerables puede llegar a obsesiones con el sexo, sería dañino para el desarrollo de su personalidad». En su opinión, los menores de 12 años «no tienen la mente preparada para entender una escena sexual, no saben muy bien lo que ocurre, ven únicamente una situación rara, muy animal, y en ningún caso la asocian al cariño. Es negativo en su crecimiento». Carrasco sólo considera que no sería perjudicial para el menor únicamente en el caso en el que el sexo explícito vaya acompañado de otros valores como el cariño o la cercanía.

¿Cuál es la diferencia entre sexo explícito y pornografía?

La primera acepción que aparece en la RAE para la palabra Pornografía es: «Presentación abierta y cruda del sexo que busca producir excitación». Por tanto, la diferencia básica entre los conceptos de «pornografía» y «sexo explícito» podría basarse en los fines que tiene cada idea en la pantalla. Mientras que la pornografía busca excitar, las escenas de sexo explícito tan solo persiguen relatar una parte más de la historia. Además, los psicológos coinciden en que en la pornografía todo gira en torno al sexo, mientras que en las representaciones del sexo explícito el acto sexual es un componente más de la secuencia.

En el mundo

Reino Unido

R-18 en cines autorizados

Los menores de edad a partir de 15 años pueden ver películas con cierta temática sexual, mientras que las escenas explícitas se reservan solamente a mayores de edad. Las películas más duras, llamadas R-18, sólo se pueden ver en cines o en sex-shops autorizados.

EE UU

Desnudo, si se justifica

En EE UU los contenidos sexuales se permiten siempre que sean educativos a partir de los 13 años, igual que los desnudos (si son breves y justificados). Las escenas sexuales se reservan a los mayores de 17 años o a menores acompañados de sus tutores legales.

ITALIA

Censura hasta los 14

En Italia los menores de 14 años tienen prohibido visualizar películas con imágenes sexuales. Los filmes con cierto contenido sexual se permiten a partir de los 14 años en adelante, pero los filmes más fuertes se reservan a los mayores de 18, informa Álvaro de Juana.

ALEMANIA

Sólo si no hay placer

En Alemania se permiten las imágenes de índole sexual desde los 16 años sólo si la sexualidad no se visualiza como un instrumento de gratificación para el cuerpo. Si las imágenes son explícitas, la edad mínima son los 18 años, informa Rubén Goméz del Barrio.

BRUSELAS

Según el tono

En Bruselas una comisión de cine se encarga de clasificar las películas: a partir de 16, para 12 años y aptas para todos los públicos. La calificación se realiza según el contenido de las imágenes: sexuales, violentas, o adecuada...que contenga la pélicula, informa Mirentxu Arroqui.