viernes, 28 abril 2017
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El destierro de la Literatura (y otras disfunciones de quitar la Lomce)

  • No será obligatorio examinarse de esta materia en la prueba de acceso a la universidad

Más de 400.000 alumnos se examinan cada año de la prueba de acceso a la universidad
Más de 400.000 alumnos se examinan cada año de la prueba de acceso a la universidad

La convivencia de dos sistemas educativos diferentes en las aulas (Lomce y LOE) después de que el Gobierno decidiera desmontar poco a poco su contestada ley educativa en busca de un gran pacto educativo está generando disfunciones que se han visualizado, sobre todo, con el «entierro» de las reválidas, que sólo tendrán carácter orientativo y muestral.

Así ocurrirá que los alumnos de segundo curso de Bachillerato no tendrán que examinarse de una asignatura de peso, como es la Literatura Universal, en la prueba de acceso a la Universidad después de que el Ministerio de Educación decidiera suprimir la reválida de Bachillerato y restableciera, con el consenso de todas la comunidades autónomas, un sistema de examen similar al de la Selectividad, que sirvió para aplacar tensiones y limar diferencias.

La Lomce preveía que los alumnos se examinaran de esta materia troncal, que se estudia sólo en primero de Bachillerato, en la prueba de acceso a la universidad. Entre otras cosas porque entraban materias de primero y segundo. Sin embargo, la vuelta al antiguo modelo con el cambio legal que introdujo Educación hace unos meses regula que los alumnos se examinarán sólo de las materias troncales de segundo curso, donde la Literatura Universal queda rebajada a una optativa. Lo mismo ocurre con la asignatua de Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales. De ahí que el presidente del sindicato de profesores ANPE, Nicolás Fernández, calificara de «disfunciones de la Lomce» casos como éstos.

Los inspectores de Educación tampoco tienen claro aún si en la selectividad que se celebrará este año, o EVAU (Evaluación Final de Bachillerato para el acceso a la Universidad), como ahora se llama la prueba, contendrá un modelo de preguntas similar para los alumnos de toda España, como sí preveía la Lomce.

Lo mismo podría decirse si nos centramos en la Enseñanza Secundaria Obligatoria, donde encontramos que un alumno de 16 años con un 4,5 de media en toda la ESO y con suspenso en Geografía e Historia y Matemáticas, por ejemplo, podrá salir del instituto con el título la ESO debajo del brazo y pasar incluso a cursar el Bachillerato. La Lomce exigía que el alumno, al menos tuviera un 5 de media. Sin embargo, la decisión –vigente desde diciembre pasado– de dejar sin efecto académico las reválidas ha llevado a Educación necesariamente a una vuelta al sistema que se venía aplicando, que no es otra cosa que lo que regulaba la antigua LOE socialista en lo que a este punto concierne mientras se alcanza el pacto nacional por la educación. El Gobierno cuenta ya con un borrador de decreto que así lo contempla y que está pendiente de recibir el visto bueno del Consejo Escolar del Estado.

La medida ha sido bien vista incluso por algunas administraciones educativas, como la andaluza. Su consejera, Adelaida de la Calle, cree que lograr el título de la ESO con dos suspensos «aumenta las posibilidades y las oportunidades» de los estudiantes.

El proyecto normativo también prevé que los requisitos para conseguir el título de Bachiller se mantengan como estaban antes de la Lomce. En este caso, sí será obligatorio aprobar todo y la nota final será la media de las calificaciones obtenidas.

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