Educación

Preguntar cuántos libros tiene y en qué trabaja: ¿es ofensivo?

Varias comunidades comienzan hoy la reválida de 6º de Primaria. Coincidiendo con la prueba, los centros han enviado a las familias «cuestionarios de contexto». CC OO ha recurrido a los tribunales «porque invaden el derecho a la intimidad»

Preguntar cuántos libros tiene y en qué trabaja: ¿es ofensivo?
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Varias comunidades comienzan hoy la reválida de 6º de Primaria. Coincidiendo con la prueba, los centros han enviado a las familias «cuestionarios de contexto». CC OO ha recurrido a los tribunales «porque invaden el derecho a la intimidad»

«¿En qué país ha nacido usted? ¿Y su hijo? Indique cuándo lee libros y periódicos, cuánto consulta el ordenador, la tableta, internet (nunca o casi nunca, una o dos veces al mes, una o dos veces a la semana, todos los días), ¿recomendaría el colegio al que lleva a su hijo? Indique el grado de satisfacción con el profesorado, la dirección del centro, el ambiente escolar, el nivel de aprendizaje.... ¿Qué nivel de estudios tiene? ¿Cuántas horas dedica su hijo a hacer deberes?». Son algunas de las preguntas del formulario que cientos de padres rellenan estos días a petición del centro escolar coincidiendo con la prueba de 6º de Primaria que se celebra desde hoy, por primera vez, en Madrid, Castilla y León, La Rioja, Galicia, Ceuta y Melilla en cumplimiento de la Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). Es uno de los llamados «cuestionarios de contexto» que vienen regulados por una resolución del 30 de marzo de 2016 de la Secretaría de Estado de Educación y que está generando una enorme polémica.

La prueba tiene como objetivo evaluar el nivel de adquisición de las competencias en Comunicación Lingüística (incluido inglés), Matemáticas y Ciencia, pero también se tendrá en cuenta el grado de rendimiento dependiendo de la situación socioeconómica que rodea al alumno. Una información que proporcionará este cuestionario dirigido a la familia y que resulta clave para poner en contexto los resultados. El alumno y la dirección del centro también tendrán que completar otro formulario anexo.

Las preguntas, sin embargo, no son del agrado de toda la comunidad educativa. La federación de Enseñanza de CC OO anunció ayer que presentará un recurso contencioso administrativo contra estos «cuestionarios de contexto» que «tienen un formato similar a las encuestas de satisfacción de los clientes que llevan a cabo con las empresas y son irrespetuosos para las familias, el alumnado, el profesorado, los equipos directivos y los centros educativos». Su secretario general, Francisco González, los tachó ayer de «poco afortunados porque podrían invadir el derecho a la intimidad, la ley de Protección de Datos, la Constitución Española, la Declaración de los Derechos del Niño y ser ofensivos para las familias».

El PSOE madrileño ha optado por acudir a la Agencia de Protección de Datos, porque el cuestionario «no garantiza el anonimato». La Confederación de STEs-Intersindical también los recurrirá «porque supone una grave vulneración de los derechos de los distintos miembros de la comunidad educativa».

Algunas asociaciones de padres también se han mostrado reticentes, como CEAPA, mayoritaria en la educación pública y próxima al PSOE. «El cuestionario vulnera el derecho a la intimidad de las familias y los derechos del menor, al someterle a un estrés innecesario por obligarle a responder a preguntas que tienen un carácter manipulador con intención de culpabilizar de los problemas de la educación al alumnado». Por eso ha pedido a los padres que no lo cumplimenten.

Otra opinión distinta es la que defiende la Confederación de Padres de alumnos (Cofapa). «No veo dónde está la ofensa en preguntar a una familia cuántos libros lee partiendo del hecho de que los padres son libres de contestar el cuestionario o no hacerlo, porque nadie debe sentirse coaccionado. Lo normal es que, si unos padres leen y tienen libros en casa, inculquen más fácilmente a sus hijos el gusto por la lectura», dijo su presidenta, Begoña Ladrón de Guevara.

El Ministerio de Educación recordó ayer que pruebas internacionales como las de PISA, de la OCDE, vienen acompañadas de cuestionarios de este tipo. «Sin ellos, los resultados son simples números que no justifican nada porque no se conoce el tipo de alumnos o el nivel cultural de su entorno», dijo un portavoz a Ep. Ayer culpó a CC OO de hacer un «flaco favor» a los centros educativos y al profesorado al recurrirlos porque «permiten proyectar planes de mejora».

Los alumnos tendrán que cumplimentar otro cuestionario además de la prueba de conocimientos y dar respuesta a preguntas del tipo: «¿Con qué frecuencia has faltado a clase este curso de forma no justificada? ¿Cuántos días dedicas a hacer deberes y cuánto tiempo? ¿Has repetido curso? ¿Cómo trabajáis en clase con los profesores? (tomamos apuntes, individualmente, hacemos debates, explican durante la mayor parte de la clase...). ¿Te gusta el colegio? ¿Te sientes seguro? ¿Son justos conmigo los profesores de mi colegio? ¿Aprendo mucho?».

Los directores del centro educativo cumplimentarán otro formularios para dar respuesta a los factores que limitan su gestión, si la relación entre alumnos y profesores es buena o si el vandalismo, el lenguaje soez o los insultos, entre otros factores, son un problema para su colegio.

Cuestionario para padres e hijos

Muchos padres rellenaron la semana pasada los «cuestionarios de contexto», y otros lo hacen durante estos días fueron remitidos por los centros escolares y completan la prueba de 6º de Primaria.

Los colegios también llevan algún tiempo preparando a los alumnos para el examen externo que se realiza a los 11 años en los colegios. Los resultados no servirán para hacer rankings. En la imagen, ejemplos de preguntas a alumnos y a padres.