Solidaridad

Los niños sin derecho a campamento

Cermi y Autismo España denuncian las expulsiones de tres menores con autismo tras el caso de Inés

Se han producido vulneraciones de derechos en varios campamentos de verano contra tres niños con trastorno del espectro del autismo
Se han producido vulneraciones de derechos en varios campamentos de verano contra tres niños con trastorno del espectro del autismolarazon

Cermi y Autismo España denuncian las expulsiones de tres menores con autismo tras el caso de Inés.

Cada año por estas fechas, padres con hijos que tienen algún tipo de discapacidad se enfrentan al mismo problema, hallar un campamento que los acepte. «Todos los años nos encontramos con algún tipo de discriminación por parte de los campamentos frente a estos chicos, aunque siempre se termina solucionando de una manera u otra; no obstante, este año nos hemos encontrado con tres casos muy seguidos donde se vulneran los derechos de los menores», explica a La RAZÓN la Confederación de Autismo.

Después de que los padres de Inés, una niña de once años con retraso madurativo que tuvo que abandonar el campamento de inglés de Aldeaduero (Salamanca), decidieran hablar públicamente sobre el caso de su hija para impedir que le vuelva a ocurrir a otro menor, el Comité de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) y la Confederación Autismo España han denunciado ante el Defensor del Pueblo las vulneraciones de derechos producidos en varios campamentos de verano que han impedido a tres niños con trastorno del espectro del autismo (TEA) disfrutar de su derecho al ocio y al esparcimiento.

Marcos, de seis años y con TEA e hiperactividad, fue expulsado del campamento de Torrejón al que llevaba tres días asistiendo por «falta de personal especializado». Los padres del menor denunciaron el caso ya que cuando fue aceptado le aseguraron que no había ningún problema y contaban con los medios para su cuidado. Hoy, Marcos se encuentra en otras instalaciones que el Ayuntamiento ha facilitado a la familia para poder disfrutar del verano entre jóvenes de su misma edad, como debería haber ocurrido desde un principio.

El caso de David

Otro de los casos denunciado es el de David, un niño de nueve años con autismo que ha sido expulsado de un campamento en la localidad de Torremolinos después de ser aceptado. En este caso; los padres recibieron un comunicado donde les explicaban que no contaban con el personal suficiente y que si fuera acompañado de un adulto, podría participar en el mismo. El progenitor, David G., denunció la situación ante la Junta de Andalucía y solicitó al Patronato de Deportes de Torremolinos un monitor que se ocupara de su hijo para que pudiera seguir en el campamento y no tuviere que dejarlo, aunque esta demanda aún no ha sido atendida.

El tercer y último caso de denuncia es el de Dusko, de quice años y con TEA, que ha sido expulsado de un campamento, en la residencia El Peñasco, situada en el puerto de Mazarrón, por ser «demasiado nervioso y no integrarse con sus compañeros», según indica la organización. Los progenitores explican que hace dos años acudió a este mismo sitio, pero este año se han encontrado con «excusas» que no les habían comentado nunca.

El derecho que reclaman las asociaciones se encuentra recogido en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el cual , en su artículo 30 (apartado cinco), señala que, «a fin de que puedan participar en igualdad de condiciones con los demás en actividades recreativas, de esparcimiento y deportivas, los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes para, entre otras cuestiones, asegurar que los niños y niñas con discapacidad tengan el mismo acceso que los demás a la participación en actividades lúdicas recreativas, de esparcimiento y deportivas, incluidas las que se realzan dentro del sistema escolar».