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La industria del automóvil pisa el acelerador

La informática cuántica mejorará la seguridad, facilitará la conducción autónoma e impactará en el ámbito de la inteligencia artificial

  • Volkswagen y Google trabajarán juntos en la optimización del tráfico y el desarrollo de baterías de alto rendimiento
    Volkswagen y Google trabajarán juntos en la optimización del tráfico y el desarrollo de baterías de alto rendimiento

Tiempo de lectura 4 min.

16 de diciembre de 2017. 00:52h

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Raúl Salgado 16/12/2017

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El grupo Volkswagen y el gigante tecnológico Google anunciaron su acuerdo para trabajar, mediante la computación cuántica, en la optimización del tráfico y el desarrollo de baterías de alto rendimiento para vehículos eléctricos. Y es que esta tecnología abre nuevas dimensiones y representa la vía rápida para alcanzar los logros planteados de cara al futuro.

La compañía alemana quiere ser de las primeras marcas en utilizar la informática cuántica. «Gracias a nuestra cooperación con Google hemos dado un gran paso hacia este objetivo», destacó Martin Hofmann, responsable de los sistemas de tecnologías de la información del grupo Volkswagen.

Son muchos los que señalan que la informática cuántica puede marcar la «diferencia» en la industria de la automoción. En este sentido, la colaboración entre Volkswagen y Google se centrará en la investigación de aplicaciones prácticas, para lo que los especialistas de los centros de tecnología de la información de la marca alemana en San Francisco (Estados Unidos) y Múnich (Alemania) desarrollarán algoritmos y simulaciones junto a expertos del buscador, utilizando las computadoras cuánticas universales de Google.

Juan Pablo Peñarrubia, presidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática (CCII), asegura que las posibilidades de aplicación de la computación cuántica se extienden a todos los ámbitos. Pero si tuviera que destacar las vertientes de la industria automovilística en las que puede aportar probables innovaciones resaltaría la seguridad, ya que permitirá incorporar nuevos mecanismos de conducción segura o reacción ante situaciones fortuitas –de potencial riesgo para el vehículo, sus ocupantes o para su entorno exterior–, debido a que el gran incremento de la capacidad de cálculo de la informática cuántica solventará problemas de reacción en tiempo real que actualmente no están resueltos. Asimismo, mejorará la seguridad informática de los vehículos y de sus ocupantes, un elemento imprescindible de la automoción presente y futura.

Taxis de Pekín

Por su parte, Francisco Gálvez, experto en Computación Cuántica de IBM, matiza que los nuevos sistemas de encriptación y comunicaciones que podrán proporcionar las tecnologías cuánticas se aplicarán a los sistemas de seguridad del automóvil, con lo que «el acceso al coche podría ser más personalizado y seguro».

Peñarrubia sostiene que la informática cuántica podría contribuir notablemente a lograr la conducción autónoma, tanto por solucionar de forma eficaz problemas no resueltos completamente con la informática tradicional como por poder aportar soluciones a problemas no abordables hoy en día por su complejidad. De igual modo, posibilitará avances en el ámbito de la movilidad, en aplicaciones directas o en propuestas que incorporan la interacción autónoma entre los propios vehículos. De hecho, Volkswagen presentó el pasado marzo los resultados de su primera iniciativa de utilización de informática cuántica, aplicada precisamente a la optimización del tráfico y usada con éxito en taxis de Pekín.

El presidente del CCII también remarca el potencial de la computación cuántica en el ámbito de la inteligencia artificial y su aplicación en el sector de la automoción, tanto en los vehículos mediante sistemas de aprendizaje automático como en las propias factorías automovilísticas de modo integrado en los procesos de producción más inteligentes y en su incorporación a la robótica de la cadena de montaje.

Finalmente, otra posible aplicación de la computación cuántica que afectará al mundo del automóvil es la simulación de las reacciones químicas. Y es que los procesos de combustión donde se producen intercambios de enlaces moleculares con comportamiento cuántico pueden ser simulados con mucha mayor precisión utilizando procesadores cuánticos. Así, pensando en el coche eléctrico, «el diseño de reacciones químicas en baterías eléctricas o de nuevos materiales para la construcción de dichas baterías podrá beneficiarse del uso del computador cuántico», afirma Gálvez.

Lo más trascendente para valorar el potencial de la informática cuántica es comprender que puede aportar soluciones eficaces a una gran cantidad y variedad de problemas para los que no se ha encontrado solución eficaz con la informática clásica. «El impacto de mayor repercusión socioeconómica al que la informática cuántica podría contribuir en el ámbito automovilístico sería la consecución del vehículo autónomo, no sólo por su aplicación a la conducción autónoma de turismos, sino por todas sus posibilidades en el trasporte de personas y mercancías en general», apostilla Peñarrubia.

Las posibilidades de aplicación de esta tecnología en el ámbito automovilístico están impulsando el interés de los grandes fabricantes por hacer incursiones en la informática cuántica. Es más, algunas marcas han apostado fuerte en este tipo de proyectos de innovación. Y ha sido Volkswagen el fabricante que, tras su positiva experiencia en materia de optimización de tráfico, ha anunciado conjuntamente con Google «una colaboración integral» en este campo. El presidente del CCII explica que se trata de una iniciativa que tiene tres líneas de acción: optimización de tráfico, simulación y optimización de materiales y estructura de baterías para vehículos eléctricos, y aprendizaje automatizado para conducción autónoma. «Con esta apuesta decidida y pionera, Volkswagen busca marcar diferencias en la industria del automóvil y adelantarse al resto de fabricantes», puntualiza.

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