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Movilidad
Movilidad / 17/04/2017 12:35

Samsung, presente y futuro

Mientras el sistema operativo Tizen muestra una gran cantidad de errores, su proyecto más innovador, Galaxy X, ha logrado certificación Wifi y está más cerca de revolucionar el mercado.

Juan Scaliter.  | .
El modelo Galaxy S8
El modelo Galaxy S8

Es lógico. La empresa de soluciones tecnológicas IHS predice que en menos de una década el mercado del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) alcanzará los 70.000 millones de euros. Y en este área, Samsung tiene mucho que decir. Es el principal fabricante de SmartTv en el mundo, desarrolla el 10% de los discos duros, es uno de los principales fabricantes de neveras, cocinas, lavadoras y lavavajillas a nivel mundial. Representa el 20% del PIB de Corea del Sur.

Por lo tanto es lógico que, en un escenario global en el que todos los dispositivos del hogar estén conectados, Samsung quiera que sus productos hablen un mismo idioma, es decir, tengan un mismo Sistema Operativo (OS). De ese modo pueden controlar perfectamente el hardware y el software facilitando mucho todas las etapas de producción y desarrollo. Así es cómo nació Tizen, el OS concebido por Samsung y la respuesta a iOS (Apple), Android (Google) y Windows (Microsoft). Pero la lógica no siempre es...bueno, lógica. Y con Tizen han metido la pata. Amihai Neiderman es un experto en ciberseguridad. Con menos de 25 años hackeó el sistema de wifi gratis de su ciudad natal (Tel Aviv) por lo tanto sabía de qué hablaba cuando le envió, unos meses atrás, un correo a Samsung señalando más de 40 vulnerabilidades de Tizen que permitían hacerse con el control de SmartTvs smartphones y smartwatches. La única respuesta que recibió fue un mail automático, de esos que dicen «Gracias por participar» o algo similar.

Y entonces decidió hacerlo público. En una entrevista a «Business Insider» Neiderman afirmó que Tizen es el «peor código que jamás he visto» y que parece haber sido diseñado por un equipo que no comprendía los conceptos de seguridad. El experto señaló que se trata de errores que propician ataques desde el día cero, aquellos que explotan vulnerabilidades que el fabricante no conoce aún.

Un ejemplo es la Tizen Store (similar a la AppStore de Apple o la PlayStore de Google, el sitio donde descargarse aplicaciones de este OS). Hablando en plata, la tienda tiene una puerta trasera que permite, pese a exigir los datos del usuarios, evitar esta etapa para que el cliente se descargue cualquier tipo de malware... aunque sea un sitio oficial. El problema no es baladí ya que Tizen se ejecuta, actualmente, en unos 30 millones de televisores y antes de fin de año podría ser el OS de 10 millones de smartphones.

En un comunicado, Samsung se comprometió a trabajar con Neiderman para resolver los problemas y lanzar parches para arreglar los defectos.

Pero parece que la buena nueva, aún sin fecha precisa, podría ser la revolución que muchos esperan en el mercado de los smartphones.

Llevamos cerca de una década con teléfonos inteligentes, ya es hora de un cambio de paradigma. Y puede que Samsung lo presente este año. Su nombre es Galaxy X y hace menos de una semana fue registrado ante la Wi-Fi Alliance (la organización que regula todos los dispositivos que utilizan este método de conectividad) bajo el código de producto SM-G888. Enmarcado dentro del Proyecto Valle, este smartphone sería dispositivo plegable que permitiría casi duplicar su tamaño de pantalla. Algunas fuentes hablan de finales de 2017 para las primeras unidades (que servirán para evaluarlo), mientras que otras hablan de una gran presentación en el MWC 2018.

Lo que sí se puede deducir, viendo las últimas patentes del gigante coreano es que Galaxy X tendrá una pantalla OLED de cinco pulgadas que se ampliará hasta las 8 al desplegarse y será, en apariencia, muy similar a la del S8, es decir, sin bordes. En el centro tendrá una suerte de bisagra, integrada en el cuerpo y mimetizada con el diseño.

Tanto la cámara trasera como la delantera, serían de fácil acceso, sin abrir el teléfono. En los laterales del dispositivos, habría unos botones programables por el usuario: activar cámara, recibir notificaciones, música, etc. En el otro extremo y al igual que ocurre con el Galaxy S7 Edge, los bordes podrían exhibir notificaciones relacionadas con la hora, el tiempo o avisos programados.

Conocido también como Haechi o Haetae (una criatura mitológica coreana, con el cuerpo de un unicornio y la cabeza de un león...cómo saben que el cuerpo es de unicornio y no de caballo, es algo que no nos compete) el nuevo smartphone podría ser la llegada definitiva de las pantallas plegables y hasta flexibles el mercado, uno en el que LG, Lenovo y Sony están experimentando. Sin duda se trata del paso previo a la desaparición de los teléfonos como los conocemos actualmente. Algo que muy pronto discutiremos.

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