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Análisis de Deus Ex: Mankind Divided

Eidos Montreal continúa insuflando vida a la franquicia con la llegada de Deus Ex: Mankind Divided, la segunda entrega de la línea

Análisis de Deus Ex: Mankind Divided
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Tras un larguísimo parón, Deus Ex, uno de los juegos más influyentes de la pasada década, se estrenaba en la anterior generación de consolas y ordenadores con el lanzamiento en 2011 de Deus Ex: Human Revolution. Ahora, Eidos Montreal continúa insuflando vida a la franquicia con la llegada de Deus Ex: Mankind Divided, la segunda entrega de la línea conservando el estilo de juego de acción-rol sobre su característica secuencia de elecciones y consecuencias para PlayStation 4, Xbox One y PC.

Si el renacimiento de la serie acumuló elogios gracias a su historia y sistema de juego, la secuela de la trama contemporánea utiliza las bases establecidas por la anterior entrega, pero las mejora y expande de diferentes maneras. De nuevo, nos vemos inmersos en la piel del humano super-aumentado Adam Jensen, que ahora trabaja como agente encubierto de una división de élite de la Interpol destinada a luchar contra amenazas terroristas a nivel mundial. El juego se desarrolla en el año 2029, dos años después del final de la primera entrega, en un momento donde gran parte de la población mundial tiene por lo menos, una característica cibernética implantada, son los llamados aumentados. Sin embargo, tras los sucesos ocurridos en la primera obra y el incidente en Pancaya que provocó la muerte de millones de personas a manos de aumentados que perdieron el control de la tecnología implantada, las tensiones entre este grupo y el ser humano natural están aumentando hasta límites peligrosos. A raíz de esta catástrofe global, la sociedad se queda dividida por el odio, los prejuicios y el miedo, muchos países promulgan leyes muy duras. De todas ellas, la que más controversia suscita es la "Ley de Restauración Humana", dirigida a aislar a los aumentados y mantenerlos alejados de los naturales. Con el tiempo en contra, Jensen tendrá que elegir el enfoque correcto y en quien confiar para averiguar qué hay detrás de estas tensiones, quien se está beneficiando del conflicto y en último lugar, detener sus planes.

Enlazando con el soberbio final de Human Revolution y con la intención de ofrecer cauces que el jugador sienta como naturales en la historia, (por cierto, en el juego hay una completa retrospectiva para los recién llegados a la serie) Eidos Montreal ha optado por crear una trama más contenida para la continuación. Si bien esto la mayoría de las veces no podría funcionar correctamente, aquí la experiencia deja la impresión de que al final Deus Ex: Mankind Divided se beneficia con menos dispersión en la historia. La fuerza de la narrativa la encontramos entre las mismas subtramas desarrolladas por Eidos Montreal, muchas de ellas vinculadas a actividades paralelas que se pueden ignorar sin penalizar, pero en todo caso, es algo que no recomendamos, ya que además de proporcionar valiosos puntos de experiencia, las actividades paralelas son esenciales para entender el mundo creado por los desarrolladores.

Afortunadamente uno de los puntos determinantes en la experiencia que ofrecía Human Revolution, se mantiene sin cambios en Deus Ex: Mankind Divided; nos referimos más concretamente a la libertad de actuar de la manera que corresponda a los gustos personales del jugador. Desde el principio, la aventura nos permite elegir la forma de actuar, incluso si el jugador es de los que prefiere afrontar la situación a pecho descubierto como un pistolero del oeste tiene muchas posibilidades de salir airoso, con poca munición, pero sano y salvo. En cualquier caso, el juego se inclina a invitarnos a actuar a escondidas y de forma no letal, pero como en todo, el equilibrio supone el método más eficiente y por suerte se pueden combinar estos dos modos de actuar con relativa libertad. En resumidas cuentas, por ejemplo, hay quien prefiere apostar por una estrategia más astuta, pasando desapercibido y realizando acciones a distancia, esto además de abrir el abanico de posibilidades permite acceder a varios sitios protegidos con relativa facilidad. Sin embargo, podría hacerse el mismo recorrido centrando la actuación en una postura más física en lugar de colarse por los conductos, dando prioridad al uso de golpes para romper paredes o balas para matar a los guardias de seguridad que se interpongan en su camino. Aunque como adelantábamos estos conceptos se pueden combinar con resultados espectaculares, Deus Ex: Mankind Divided recompensa a los jugadores que optan por un enfoque más sigiloso. En cualquier caso, parece claro que las mecánicas de sigilo cobran más importancia, buena prueba es que para ello tenemos a nuestra disposición nuevos implantes que permiten a Adam, incluso ver lo que sucede detrás de algunas paredes o piratear ordenadores a distancia.

A pesar de ofrecer tal nivel de libertad, Mankind Divided es un juego donde la mayor recompensa se reserva a los jugadores que optan por un enfoque cauteloso, tan solo hay que fijarse en la abundante cantidad de experiencia que se reserva a aquellos que optan por este camino. Sin embargo, independientemente del perfil elegido para afrontar el juego, es importante destacar también su generosa cantidad de información y diálogos. Durante el tiempo que el jugador pasa en el universo creado por Eidos Montreal, más de la mitad se emplea en tareas de investigación en los escenarios, hablando con otros personajes y cumpliendo tareas secundarias. Sin duda, los momentos de acción están presentes a lo largo del juego de forma continua y son sorprendentes, pero el equipo responsable del juego ha establecido que todo esté perfectamente enmarcado, y claro, dentro de un universo tan rico y lleno de matices ello conlleva ofrecer bastante conocimiento sobre el mundo donde se desarrolla, y precisamente gracias al contexto, el juego llega mucho más allá de los lugares comunes del género.

Los aficionados de Human Revolution también estarán encantados al conocer que se han conservado algunas de las mecánicas más llamativas e interesantes del juego. Así, al invertir puntos de evolución en el árbol de habilidades sociales, el jugador desbloquea un par de opciones que nos permite avanzar en la trama o escapar de una situación peligrosa, simplemente conversando con los oponentes. En esos momentos, Jensen utiliza sus implantes mecánicos para analizar los patrones de comportamiento y los diferentes tipos de ondas emitidas por su interlocutor para decidir la mejor manera de actuar con ellos. A pesar de que estas reuniones no son exactamente difíciles de superar, tienen suficientes matices como para no terminar nunca de estar convencido en la elección de una de las opciones disponibles. Otro aspecto que vuelve es el sistema de inventario, que ofrece un espacio limitado para el equipo, así como el minijuego de hackear sistemas, que, a pesar de contar con un aspecto visual renovado, trabaja de forma muy similar al juego anterior, algo que ya en su momento era bastante eficiente en su propósito.

En Deus Ex: Mankind Divided también se incorpora un árbol de habilidades en el que depositar cantidades variables de puntos de Praxis para mejorar el héroe. Además de los poderes emblemáticos de Adam Jensen como el aterrizaje de Ícaro, el título añade una serie de opciones adicionales como los pirateos a distancia, una habilidad de carrera que permite pillar a los enemigos por sorpresa o alcanzar lugares inaccesibles, entre muchos otros aumentos. También está presente el sistema de Human Revolution responsable de limitar la cantidad de energía que puede utilizar el personaje. Si bien, esto es positivo pues sirve para evitar que la aventura se convierta en una experiencia fácil, a veces se echa de menos algo más de generosidad de los desarrolladores en el ofrecimiento de los elementos necesarios para la recarga de esta característica.

Dejando a un lado el anterior tono negro y oro de Detroit, el juego presenta una versión futurista de Praga, uno de los centros humanos que sufre la mayor parte de tensión entre el ser humano natural y aumentado. Esta zona transmite muy bien la identidad visual del título, de forma tan realista y creíble que podría pasar perfectamente por un cuento de Isaac Asimov. El escenario sirve como el hogar de gángsters que ofrecen implantes ilegales para los que están dispuestos a pagar el precio, periodistas independientes obsesionados con la verdad - no importa lo que sea - y otras figuras notables que muchos jugadores pueden simplemente dejar pasar. Dada la inteligente forma con la que se han construido estas tramas y personajes, es fácil sorprenderse en determinados momentos, más preocupado por ellos que por la amenaza terrorista central del juego.

Aunque las comparaciones siempre son odiosas, entre Human Revolution y Deus Ex: Mankind Divided es difícil no darse cuenta de las similitudes entre los dos juegos con respecto a sus logros, así como sus diferencias. El juego marca una nueva etapa en la tecnología del estudio empleando las capacidades envolventes y visuales del motor Dawn Engine, esta característica no sólo sube el nivel en cuanto al rendimiento de los juegos, también ofrece una fidelidad visual que no conocía la serie. Por desgracia, no está exento de pequeños fallos y aunque no se puede negar el nuevo juego es muy bonito, no termina de cerrar bien los ataques furtivos y ejecuciones, siempre acompañados de una ínfima carga de transición a una animación pre-renderizada cuando sucede algo, algo que no es molesto, pero se deja notar. Afortunadamente, se trata de algunos detalles a los que el jugador se acostumbra rápidamente. En general, la presentación visual y sonora del título es sobresaliente y ayuda a que el jugador se sienta realmente en el papel de un detective del futuro equipado con mejoras cibernéticas.

Sin embargo, la mayor virtud del juego en este aspecto hay que apuntársela al diseño de sus niveles: antes de acceder a un lugar, hay que tener en cuenta que habrá al menos tres opciones para hacerlo y probablemente algunas posibilidades adicionales que sólo encontraremos una vez que lleguemos al objetivo. Pero no siempre las rutas son tan evidentes, lo que ofrece un reto constante e incita a pensar de otro modo para proceder (a menos, por supuesto, que la opción sea entrar gastando munición desde la puerta de entrada disparando a todo lo que se mueve).

Otra buena noticia para los jugadores españoles, es la localización del juego en voces y textos. Las actuaciones de los intérpretes, bien es cierto que van desde lo meramente competente hasta la implicación emocional en algunos diálogos. En cambio, un elemento que brilla muy por encima de la media por méritos propios es la configuración de efectos acústicos y una banda sonora de auténtico lujo firmada por Michael McCanny y el conocido productor de música para videojuegos Sascha Dikiciyan, que juega un papel fundamental a la hora de sumergirnos en una atmósfera de juego más oscura y madura.

Para aquellos que les guste la parte con más acción de Deus Ex: Mankind Divided, Eidos Montreal ofrece el modo en línea Breach. Aquí el jugador toma el papel de un hacker que utiliza la realidad virtual para romper grandes sistemas de bases. Este nuevo enfoque del juego ofrece, por primera vez, un estilo arcade bajo los parámetros de ‘Mankind Divided’, proporcionando una experiencia shooter con puzles encadenados. Como protagonista, el objetivo del jugador es obtener y vender datos corporativos sumamente confidenciales infiltrándose en algunos de los servidores más seguros del mundo, utilizando el capital obtenido para enriquecer tanto su arsenal como sus habilidades. A medida que juega, las recompensas que consigue, entre las que se incluyen los puntos de experiencia, créditos y potenciadores, le permitirán afrontar la dificultad creciente del juego. El modo es un gran aliciente, ya que se muestra divertido y capaz de entretener durante muchas horas, pero en comparación con la campaña principal, parece que no estaba destinado a ser el plato fuerte de Deus Ex: Mankind Divided.

Con una trama más moderada, Deus Ex: Mankind Divided acierta haciéndonos sentir en la piel del conocido detective futurista en una ciudad donde la tecnología es a la vez abrazada y rechazada. Nos ofrece una historia profunda con cantidad de matices dentro de un universo repleto de personajes y misiones secundarias que pueden dejar una aventura que se extiende hasta las 30 horas. En resumen, Eidos Montreal mejora todos los sistemas de su predecesor y Deus Ex: Mankind Divided mantiene los altos niveles de calidad con los que la serie es conocida gracias a refinados sistemas, una jugabilidad que ofrece gran libertad de acción, misiones y personajes muy bien construidos, además de un entretenido y competente multijugador. El juego es una hermosa adición al catálogo de cualquier fan de los RPG o cualquiera que busque una experiencia con personalidad propia.

Los nuevos jugadores no deben asustarse o sentirse abrumados ante un universo tan completo, ya que el juego dispone de un video que cuenta con todo lujo de detalle lo ocurrido anteriormente; pero en el caso de los seguidores de Human Revolution, es una adquisición casi obligatoria.