Toros

Madrid

Valor de David de Miranda y ganas de Carballo en Las Ventas

David de Miranda en Las Ventas
David de Miranda en Las Ventaslarazon

Las Ventas (Madrid). Se lidiaron novillos de Pablo Mayoral, Mercedes Figueroa (2° y 3°) y un sobrero de Benjamín Gómez (4º), bien presentados. El mejor, el 3°, gran novillo, humilló con nobleza y recorrido. También destacaron la bondad del 5° y la movilidad, aunque sin entrega, del 6º. 1° y 2º, parados y sin motor; el 4º, con movilidad pero sin emplearse. Un cuarto de entrada.

Gallo de Córdoba, de lila y oro, pinchazo, estocada, aviso, nueve descabellos (silencio); bajonazo (silencio).

David de Miranda, de grana y oro, aviso, bajonazo (saludos); buena estocada, descabello (saludos).

Juan Carlos Carballo, de celeste y oro, bajonazo (vuelta al ruedo); estocada trasera, aviso (vuelta al ruedo).

Parte médico de Gallo de Córdoba: "Herida en el tercio medio cara externa de la pierna izquierda con trayectoria ascendente de 15 centímetros que alcanza tibia y contusiona nervio ciático". Pronóstico "reservado".

Con todo ese sabor a mariachi corriendo por sus venas, "Ranchero ll"hizo ayer honor al ritmo de aquellas canciones aztecas y a la acaramelada embestida que encumbró antaño al toro de Santa Coloma. Con ello, este tercero conquistó la tarde. De calle. Novillo excelente, de gloria en Madrid. Juan Carlos Carballo puso tesón y muchísima ilusión para que no rezumara demasiado ese verdor del imberbe poco placeado. Más voluntad que calidad, destacó un puñado de naturales, muy templados acompasando la pausada acometida del utrero, dentro de una labor algo amontonada, que rubricó con un feo bajonazo. Vuelta al ruedo tras petición. Se repitió la historia en el sexto, ante la indignación de sus partidarios, bastantes, venidos de Cáceres. Bullidor, puso empeño y ganas frente a la movilidad sin entrega del segundo de su lote, de largo, el mejor de la tarde. Aguerrido corazón.

David de Miranda demostró en el segundo, con el hierro de Mercedes Figueroa, el oficio que ha ido atestiguando en Francia. Allí, en el país vecino y ante todo tipo de encastes, ha ido haciendo camino. Más cuajado que sus compañeros de terna, el onubense puso todo lo que le faltó a su oponente, muy agarrado al piso y parado, en un trasteo presidido por su valor seco. Se le vio muy cómodo en esas cercanías que dan y quitan, metido entre los pitones que le resbalaron varias veces por las femorales sin inmutarse. Esfuerzo importante, pues robó uno a uno los muletazos a base de firmeza y convencimiento. El epílogo, por ceñidas bernadinas. Lástima que la tizona cayera enterrada en los blandos y todo quedara en una ovación con saludos. Repitió balance en el manejable quinto, en pleno aguacero, pero esta vez tras cobrar una buena estocada. Afloraron los pañuelos, pero no fue suficiente para premiar una faena de largo metraje en la que volvió a exhibir solvencia y capacidad. La bondad del utrero propició buenas tandas, donde de nuevo por su economía de movimientos para ligar sin perder pasos. Gustó su valor sereno.

Rompió plaza un novillo entipado de hechuras aunque quizás atacado de kilos para su encaste, algo que pagó en la muleta de Gallo de Córdoba, pues llegó al último tercio sin pujanza ni recorrido. Muy aplomado, le costó mucho desplazarse y el novillero cumplió el trámite sin brillo. Lo más relevante llegó en sendos quites por gaoneras de ambos novilleros andaluces. Sin fuerzas, el cuarto fue devuelto por un sobrero cárdeno claro asaltillado de Benjamín Gómez, que tuvo movilidad, pero ni un ápice de clase. Salió siempre con la cara por las nubes, buscando las astas el cosquilleo de las nubes. Faena plana y en la que hasta se vio al novillero, que se llevó un par de sustos e incluso recibió una cornada de 15 centímetros en el gemelo izquierdo, algo desbordado por su corto rodaje.