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Desciende el número de festejos taurinos en la Comunidad Valenciana

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Al terminar la temporada llega la hora de balances y recuentos y no hay más remedio que admitir que la curva descendente continúa y se mantiene la tendencia a la baja en la Comunidad Valenciana. Los números ni mienten ni engañan, son imparciales, fríos e implacables.

Si en la campaña de 2016 se dieron, sumando las tres provincias valencianas, 44 festejos, entre corridas de toros, rejones y novilladas con picadores, al acabar el año taurino de 2017 el total es de cuatro festejos menos, 40, repartidos, por especialidades, en 23 corridas de toros, 14 novilladas y 3 corridas de rejones. Por provincias la de Valencia sigue siendo la de mayor actividad, no en vano fue en ella donde se celebraron más de la mitad de esas 40 funciones: 25, distribuidas en 12 corridas de toros (7 correspondientes a la feria de fallas, 3 a la de julio y el resto repartido a pares iguales entre Requena y Utiel), otras 12 novilladas, de las que 7 tuvieron como escenario la peculiar y siempre infalible plaza de Algemesí, dándose las demás en Valencia (2 en fallas y 1 en mayo, julio y octubre).

Castellón mantuvo sus cifras, 6 corridas de toros 94 de ellas correspondientes a la feria de la Magdalena y 2 dadas en Vinaroz), una novillada picada y otra corrida de rejones (ambas incluidas en el abono magdalenero) en tanto que Alicante disminuyó con respecto a la temporada anterior y si entonces hubo 8 espectáculos taurinos mayores, ahora sólo fueron 7 los celebrados: 5 corridas de toros (4 en Hogueras y 1 en Benidorm), una novillada, con la que se tramitó lo que antes fue la mini feria de agosto, y un festejo de rejones, dentro, también, de la feria de Hogueras.

Esa disminución de 4 festejos con respecto al año anterior hay que buscarla en la corrida de menos que se dio esta temporada en la feria de fallas; la celebración de sólo una corrida tanto en Benidorm como en Utiel (cuando en 2016 fueron 2 las dadas en ambas ciudades) y el que la monumental plaza de Bocairente se abriese este año sólo para acoger clases prácticas organizadas por la Escuela de Tauromaquia de Valencia.

También hay que dejar constancia en este apartado que Játiva no abrió su plaza este año por que el Ayuntamiento, y en especial, su alcalde, se empeñaron en que así fuese y tampoco Villena pudo disfrutar del espectáculo taurino, por capricho y decisión personal del máximo responsable de su Ayuntamiento, gobernado por unos Verdes que no quieren ni oír hablar de toros.