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Campanada: De la tradición a un «striptease» absurdo

Las cadenas fueron fieles a su estilo, desde la corrección de Antena 3 y La 1, a la innovación de laSexta y la astracanada de Telecinco

  • Arriba, Iñaki López y Cristina Pardo, que debutaron como presentadores de las uvas en laSexta; Anne Igartiburu y Ramón García optaron por el enfoque más clásico; sobre estas líneas, María Patiño, Lydia Lozano, Terelu Campos, Mila Ximénez y Kiko Hernández y José Mota como Puigdemont
    Arriba, Iñaki López y Cristina Pardo, que debutaron como presentadores de las uvas en laSexta; Anne Igartiburu y Ramón García optaron por el enfoque más clásico; sobre estas líneas, María Patiño, Lydia Lozano, Terelu Campos, Mila Ximénez y Kiko Hernández y José Mota como Puigdemont

Tiempo de lectura 5 min.

01 de enero de 2018. 23:30h

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Cecilia García 1/1/2018

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Si algo ejemplifica la brecha generacional, que en ocasiones ya tiende a ser un precipicio, es decidir en qué cadena se ven las campanadas. Los más veteranos, y reacios a los cambios, no dudan: Anne Igartiburu y más aún en una edición en la que le acompaña Ramón García. Entre los jóvenes, quizá porque las hormonas están tan alborotadas como su deseo de vivir la primera fiesta de Nochevieja, Antena 3 con Cristina Pedroche y el compañero que le toque. La disparidad más virulenta llegó en dos modelos de televisión que están en las antípodas. Los «hipsters» optaron por laSexta y Telecinco se echó al monte para reunir a varios colaboradores de «Sálvame», esos lobos que ayer tenían las pieles de cordero, además del «striptesase» gratuito y preadolescente de Jorge Javier Vázquez. Hubo ofertas para todos los gustos y los disgustos, que los hubo. Y lo más importante, un compromiso en los discursos previos a la entrada del año contra la violencia machista.

Antena 3 y la ortodoxia televisiva

La cadena de Atresmedia sabe que a los espectadores les gustan pocas sorpresas en Nochevieja. No es una noche para alardes televisivos porque te puedes pasar de frenada como le sucedió a Telecinco. En el previo a las uvas, conscientes de que la familia estaba a lo suyo –ver la televisión, pero de reojo–, recurrieron a dos de los rostros más identificados con Antena 3: Jorge Fernández y Chenoa, que recordaron los grandes momentos de los programas del canal. Los bonitos, esos que dejan un regusto de añoranza e incluso podrían ser denominados, como diría Ana Pastor, «la maldita hemeroteca», pero sin la palabra «maldita», que en la noche del 31 no tocaba. Es una forma sencilla y resultona de salir del paso antes de que llegasen Alberto Chicote y Cristina Pedroche. Lo mejor del chef es que asume que es un complemento de la presentadora, lo que demuestra la buena salud de su ego, cualquier otro se hundiría. De Pedroche y su vestido... Solo puntualizar que muchos dicen sacando pecho que no quieren tomar las uvas con ella, pero todos los espectadores la ven en algún momento. «Criticar por criticar», que canta Fangoria. Aún no entiendo como Campofrío no la eligió para su anuncio de Navidad de este año, porque pocos personajes televisivos representan tan bien el «amodio», esa perenne contradicción con la que cargamos los españoles. Hubiera sido una magnífica embajadora del mejor anuncio del año.

LaSexta sabe reírse de sí misma

Enchufadísimos como si estuvieran dando una información de alcance. Así salieron Iñaki López y Cristina Pardo, los elegidos por laSexta, que quisieron que las campanadas también fuesen la noticia del año. De ahí que también su «hashtag» tuviese la marca de la casa #directosa2018, lo que hacía referencia a los maratones informativos de «Al rojo vivo. Objetivo...» pongan ustedes la situación política que gusten. López protagonizó el lapsus de la velada, al llamar a su compañera Cristina Pardo, Cristina Pedroche. Lo solventó con soltura. Mejor equivocarse con un apelllido que con los cuartos. Fue consecuencia de un exceso de entusiasmo, aunque se les notaba que eran los nóveles de la velada sobre todo cuando tuvieron que promocionar las bondades de una marca de cerveza y otra de refrescos. Ahí no estuvieron tan convincentes como cuando hablan del conflicto de Cataluña. Vamos, que lo hicieron por imperativo publicitario. Antonio García «periodismo» Ferreras aparecío en su set de «Al rojo vivo» en un autoguiño y aparecieron otros rostros de la casa. Lo mejor de López y Pardo es que supieron reírse de sí mismos. En un alarde de sinceridad, cuando salieron al balcón y escucharon la aclamación de las personas en la Puerta del Sol, rápidamente aclararon: «No, no es por nosotros, es que acaba de salir Cristina Pedroche». Tampoco pasa nada. Todo quedaba en casa: Atresmedia.

La 1 y la coartada de la tradición

José Mota calentó las preuvas con «Bienvenido Mr. Wan-Da», programa de «sketches» que era un homenaje velado a «¡Bienvenido Mr. Marshall!». Como sucede en este tipo de espacios no faltaron algunas arritmias narrativas y desaciertos, como la imitación de Inés Arrimadas. Simplemente Mota no le cogió el punto. Sí al Puigdemont de plasma, al que reservó para el final porque sabe que nos va a seguir dando el postre en 2018. Sin duda el gag más redondo fue el que protagonizó junto a Garbiñe Muguruza. Mota ejerció de periodista deportivo y le sometió a la tenista a una serie de preguntas tan sexistas como: «¿Casada o soltera?», «¿temes que se te pueda pasar el arroz?», ¿cómo puedes compatibilizar tantas horas de entrenamientos con llevar una casa?». Mota, que tiene mucha más retranca social y política de lo que parece quiso que le cayera una pesa sobre el informador con la leyenda: «Contra el machismo, tolerancia cero». La sonrisa de los espectadores se quedó congelada.

Ya lo afirmó Ramón García: «Aquí estamos, los de siempre, donde siempre para hacer lo de siempre el día 31. Eso se llama tradición». Después de oírle, sino fuese por el empuje de la tercera edad, daba ganas de cambiar de canal. Creo que puede ser la peor autopromoción de la noche, por muy sincera que fuese. ¿Qué pasó después? Igartiburu no abandonó el rojo como tampoco García la capa. Son tan correctos como asépticos. Raramente provocan alguna emoción, aunque en el paso del 31 al 1, la presentadora, tan pulcra ella informando de la crónica social con una sonrisa, se emocionó cuando García nombró a Diana Quer. Por una vez en su vida, se mojó delante de las cámaras con este alegato: «Nos tenemos que apoyar mutuamente y en este caso no podíamos olvidarnos de esta referencia que acabas de hacer. La mujer que se defiende y levanta su voz por una dignidad y por una igualdad». Y en muchas casas, por unos instantes, se hizo el silencio... TVE tampoco quiso perder la oportunidad de ofrecer en el canal 24 horas de «Operación Triunfo» como los aspirantes tomaban las uvas. Obtuvo más de 12.000 visualizaciones. Con eso está todo dicho.

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