Cuenca

De las plagas de insectos a la flor del tequila: nuestro aliado el murciélago

La localidad de Enguídanos (Cuenca) celebra mañana, sábado, "La noche de los murciélagos", una cita que se convoca en numerosos países desde hace decenios para "avistamiento y escucha"de unos animales que provocan temor aunque cumplen un buen servicio medioambiental.

La actividad, organizada por la Fundación Limne, incluirá una búsqueda de ecolocalización y escucha con detectores de ultrasonidos en una zona en la que están muy presentes gracias a su biodiversidad, según ha explicado en declaraciones a Efeverde el alcalde de Enguídanos, Sergio de Fez.

El objetivo de esta iniciativa es enterrar "la mala fama"de los quirópteros, temidos y despreciados por la sociedad ya que su aspecto feo y la multitud de supersticiones que giran a su alrededor hacen de ellos unos animales "muy desconocidos".

Sin embargo, son poderosos agentes medioambientales porque dispersan semillas, polinizan plantas y actúan como excelentes reguladores de plagas de insectos, ya que pueden comer hasta tres veces el equivalente de su peso en insectos, ha explicado a Efeverde Gonzalo Pérez, investigador y miembro de la Sociedad para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (Secemu).

"Si desaparecieran estos mamíferos, las plagas de mosquitos, de polillas o de escarabajos se expandirían con gran rapidez", avisa.

Excepto en las regiones polares y en alguna isla oceánica, existen murciélagos en casi todo el planeta: de las más de 1.000 especies contabilizadas, en España hay 33 y sólo el murciélago patudo, que habita en la franja levantina, se encuentra en peligro de extinción.

Los actos vandálicos en cuevas, puentes o casas abandonadas donde habitan, la disminución de alimento por incendios o la muerte por impacto contra los molinos de los parques eólicos son algunos de los riesgos que afrontan aunque en España, en general, "gozan de buena salud".

Son los únicos mamíferos voladores y sólo tienen una cría por gestación, pero poseen una gran biodiversidad y, de hecho, constituyen el orden más abundante de esta clase, después de los roedores.

Se dividen en megaquirópteros, que no emiten ultrasonidos y son frugívoros, y microquirópteros, que se alimentan fundamentalmente de insectos y se comunican mediante ecolocación o emisión de ultrasonidos.

Uno de los temores que suscitan es por ser portadores de la enfermedad de la rabia, distinta a la transmitida por los perros, aunque Pérez aclara que sólo dos especies de murciélago son reservorio de este virus y ninguna de ella se asocia necesariamente a medios urbanos.

Pérez, que dirige el departamento de Ciencias de la Vida de la Universidad de Alcalá de Henares, asegura que entre estos mamíferos hay una variedad "enorme"de comportamientos ya que "algunos conviven en ciudades con los humanos y otros son más exquisitos y buscan lugares apartados..., pero suelen permanecer en sus colonias."

La figura de las "microrreservas", cuevas de cría y de hibernación protegidas y ubicadas en territorios de Red Natura, es una medida eficaz de conservación de los murciélagos, señala.

La experta boliviana Kathrin Barboza Márquez también defiende la importancia de estos animales crepusculares y nocturnos por prestar numerosos "servicios ambientales", entre los que destaca el control de plagas de insectos y su función polinizadora.

En este sentido, indica que en Nuevo México (EEUU) existe una cueva en la que habitan 20 millones de murciélagos insectívoros, que cada noche se comen una cantidad de polillas devoradoras de los cultivos de maíz equivalente al peso de 25 elefantes.

Incluso el tequila, recuerda Barboza, existe gracias a los murciélagos, pues la flor de la que se destila esta bebida sólo se abre por la noche y es polinizada por ellos.