Un oasis en pleno desierto de Tabernas, el secreto mejor guardado de Almería

El Oasys Mini Hollywood combina el viaje al lejano Oeste con la espectacularidad y variedad de su reserva zoológica

Paco Rodríguez Madrid.

Tiempo de lectura 5 min.

11 de mayo de 2017. 09:10h

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Entre las montañas y paisajes desérticos de Almería se esconde uno de sus tesoros mejor guardados. Un Oasis con reminiscencias de un pasado repleto de esplendor y un presente cargado de actividad, bullicio y entretenimiento. Cuando un visitante cruza la puerta del Oasys MiniHollywood, retrocede en el tiempo y se traslada al lejano Oeste. De camino a la calle principal del poblado, comienza a imaginar lo que ocurría en las cantinas, las peleas entre los vaqueros, los carromatos y los caballos cruzando el pueblo ante la atenta de un sheriff desconfiado, alerta, pendiente de la llegada de cualquier forastero.

Ya en las taquillas se puede ver a algún cinéfilo vestido para la ocasión, con sus botas de montar, so gorro vaquero y hasta las alforjas. Su acento alemán les delata, son forasteros, pero de los que llegan para interactuar con las gentes del poblado y disfrutar con las aventuras que allí se viven.

El esplendor del cine del Oeste quedaba ya lejos cuando Sergio Leone decidió retomar el género. Necesitaba un lugar similar al Oeste americano. Entonces conoció el desierto de Tabernas, el más grande de Europa, en el que el carácter acogedor de sus gentes permitiría establecer un poblado permanente para establecer la base de rodaje lo que pasarían a denominarse “Spaguetti Western”, una versión italiana de los clásicos norteamericanos que comenzó con “Por un puñado de dólares” (1964), en el que un jovencísimo Clint Eastwood comenzaba a gestar su leyenda. Después llegó la “trilogía del Dólar”, con “El bueno , el feo y el malo”, el despegue definitivo del género que obtuvo reconocimiento a nivel mundial.

En la piel de Clint Eastwood

Hoy, 50 años después, el visitante puede imaginarse lo que sentía Eastwood con su medio cigarro en la boca y su poncho mientras trataba de atrapar a un ladrón de bancos para recibir la recompensa en un poblado perfectamente conservado y ampliado, que conserva el espíritu tejano en cada centímetro de arena, en cada edificio. La licorería, la barbería, la cantina, la prisión, la funeraria, las caballerizas, las vías del tren, el depósito de agua o la entrada a una pequeña mina cumplen el sueño de niños y mayores de sentirse un verdadero vaquero, algo a lo que cualquier persona, sea cual sea su edad, ha imaginado ser en su infancia.

Para hacer todo aun más real, el parque temático dispone de dos funciones que harán las delicias de los visitantes. La más espectacular es la de la pelea del sheriff y sus ayudantes contra un grupo de forajidos que llegan al poblado con la intención de robar. Peleas -una de ellas en una terraza, con una caída desde lo alto-, disparos, una carroza a toda velocidad, hombres a caballo y, cómo lo, la horca, trasladan al espectador a una escena del pasado o, mejor dicho, a vivir en primera persona y sentirse uno más de aquellas películas.

El otro gran atractivo es el baile del can-can, en una cantina que está abierta al público y permite hacer un descanso mientras se disfruta de las aptitudes de cuatro bailarinas en un local siempre abarrotado.

Para los más curiosos existe un pequeño museo del cine, con carteles de las principales películas y con las distintas -y muy aparatosas, la mayoría de ellas- cámaras de grabación utilizadas en los rodajes del poblado. Finalmente, uno de los almacenes sirve de garaje para un variado grupo de carruajes de todo tipo, incluido uno similar a un camión de bomberos.

Ilustres visitantes

No es de extrañar encontrarse el algún rincón con un equipo de grabación, porque el poblado sigue teniendo una gran actividad y sigue acogiendo el rodaje de películas, anuncios, series y videclips. La mayor actividad de rodaje se produjo en los años 60 y 70 y en los 80 se produjo el declive. Aun así, se han rodado más de 300 películas en los distintos escenarios de Almería. En los últimos años se ha vuelto a recuperar la actividad y son muchos los equipos que han elegido el parque temático para sus producciones. Por sus calles ha pasado el equipo de “800 balas de Álex de la Iglesia” y más recientemente Antonio Lobato y su programa “Desafía tu mente”, el cantante italiano Salmo eligió el Oasys Minihollywod para rodar el videoclip de “Don Medellín” o Manuel Olaya, que a finales de enero terminó el rodaje del cortometraje “Arizona 1878, una historia del viejo Oeste”, con Miki Molina.

Las colinas y las sendas de los alrededores del Oasys MiniHollywod, han tenido presencia en grandes títulos como “Laurence de Arabia”, “Indiana Jones”, “Cleopatra”, “Exodus” o la mismisima “Juego de Tronos”, superproducción que han encontrado un filón para su localizaciones en España.

Una reserva... africana

Cuando se cruza la salida fortificada del poblado -y traspasar por una zona de recreo acuática- se produce un cambio radical. Un nuevo salto en el tiempo y en el espacio. Del Oeste americano del siglo XIX-principios del XX a la sabana africana actual. El giro es tan brusco como sorprendente. Inaugurada en junio de 1997, se creó esta Reserva Zoológica con más de 800 animales de 200 especies diferentes, en la que sorprende el hábitat y la cercanía de los animales: Osos pardos, búfalos, cocodrilos africanos, iguanas, cigüeñas negras, marabú, lémur de cola anillada, zorros, hienas manchadas, tigres (uno de ellos albino), cebras, guepardos, leopardos, titís, Ibis, lagartos, serpientes, suricatas, avestruces, rinocerontes...

Pero los grandes protagonistas son los papagayos del aviario, unas simpáticas aves que hacen las delicias de los que acuden al anfiteatro de la reserva zoológica con simpáticos ejercicios y espectaculares vuelos sobre las cabezas de los visitantes.

La reserva se divide en tres zonas. En la Sabana se encuentran las jirafas, leones, rinocerontes blancos, avestruces, gacelas, facoceros o las hienas. En la zona del río Okavango, los visitantes se encuentran con los cocodrilos o las simpáticas tortugas. La tercera parte es el Oasys, pequeños ecosistemas en medio de los desiertos que sustentan numerosas especies. Las distintas instalaciones albergan diferentes especies de felinos el reptilario y el aviario.

En definitiva, el Oasys Mini Hollywood es otra de las grandes -y casi desconocidas- joyas de Almería, que merece convertirse en un sitio de paso obligado en cualquier recorrido turístico por la prrovincia.

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