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6G, conexión total

La inteligencia artificial convertirá al Planeta en un Gran Hermano dentro de una década

Se imagina un mundo conectado en tiempo real. Conocer en el momento exacto que está ocurriendo un accidente de avión, un gran atasco en la metrópolis del Planeta que sea o vivir en primera persona, como si estuviera destacado en la zona, un atentado terrorista perpetrado por un grupo yihadista en cualquier lugar de la Tierra por muy remoto que se halle. Este escenario ahora parece cosa de La Guerra de los Mundos, pura ciencia ficción, pero en realidad no lo es tanto.

Los investigadores no cesan en su afán por conseguir, precisamente, la conexión total y en tiempo real del Planeta. El pistoletazo de salida para lograr esta nueva tecnología se dio el año pasado en China y Estados Unidos, cuando aún no estaba totalmente implementado el 5G, algo que no sucederá hasta finales de 2020.

El IMT-2020 (5G), equipo dedicado a desarrollar sistemas de telecomunicaciones móviles internacionales, se puso manos a la obra el año anterior, en colaboración con Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea, para conseguir ganar esta carrera tecnológica.

En estos momentos, los equipos científicos no descansan por llegar el primero a la meta y controlar un mundo interconectado en tiempo real, a imagen y semejanza de un Gran Hermano. Para ello, la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos ha abierto la "ola de terahertz" en los experimentos sobre los próximos estándares. Mientras, el Gobierno chino intensifica el trabajo en 6G, con el objetivo de dominar la industria, LG investiga en Corea del Sur la nueva tecnología.

Sin embargo, esta carrera es una de fondo, que se correrá hasta 2030. Pero ¿cómo será posible tornar la ficción en realidad? Los científicos investigan una nueva tecnología, denominada hasta hoy 6G (en un futuro ya se verá si se lanza al mercado bajo esta nomenclatura), que, conectada a sistemas de inteligencia artificial, permitirá a las herramientas aprender solas y, por ende, perfeccionarse con su uso. Estos sistemas inteligentes podrán resolver sobre la marcha tareas complejas, lo que, en la práctica, aumentará exponencialmente su fiabilidad y eficiencia.

China, Estados Unidos y Corea del Sur se disputan la gloria de conseguir en 2030 la tecnología 6G de la mano de la inteligencia artificial

Por ahora, los científicos investigan cómo conseguir que las redes 6G transmitan datos a altas velocidades, a un terabyte por segundo. Si se logra esta velocidad en la transmisión de datos, numerosos dispositivos podrán intercambiar a la vez información entre sí prácticamente en tiempo real. Esto ayudará a solucionar situaciones complicadas, como informar a los conductores de un eventual accidente en un túnel para que eviten circular por el mismo.

Amortizar inversión

De momento, el tráfico de información en tiempo real es una utopía. Cuando se accede a internet desde el móvil, se tarda para estar conectado segundos, que se transforman, en algunas ocasiones, en minutos.

Hasta 2020, habrá que conformarse con el estándar 4G LTE. En la cuenta de resultados de los operadores de telecomunicaciones figura en un capítulo destacado la amortización de las elevadas inversiones realizadas en esta infraestructura.

Esta tecnología convivirá con la del 5G, cuya implementación está resultando más costosa que la del 4G, como consecuencia de las cortas distancias a las que viajan las señales y la necesidad, por tanto, de una mayor densidad de equipos para transmitir las mismas.

El 5G no se convertirá en estándar hasta el próximo ejercicio. Cuando esto ocurra, será el avance tecnológico más transcendental desde el paso de las redes 2G a 3G. El 5G promete velocidades teóricas de 20 Gbps, frente a la máxima de 1 Gbps del 4G.

Además, entre sus ventajas destacan la ausencia de latencia (tiempo que tarda en trasmitirse un paquete dentro de la red) y una mayor densidad de conexiones en un área más pequeña. Esta nueva tecnología permitirá ciudades inteligentes, fábricas inteligentes, vehículos autónomos y transmisión de la realidad virtual. Mientras esto ocurre, los científicos investigan la tecnología que revolucionará en una década el Planeta con un ojo que todo lo ve.