Denuncian a un cazador por disparar y arrastrar a su perra: “pego tiros a quien me sale de los cojones”

Ocurrió en Lugo y la perra fue trasladada hasta el Hospital Veterinario Rof Codina donde está siendo tratada de las heridas.

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Diversas protectoras y usuarios de redes sociales han denunciado este fin de semana un brutal caso de maltrato animal . Los hechos ocurrieron en la localidad de Chantada (Lugo), donde un cazador golpeó, disparó y arrastro a su perra. Según han informado en redes sociales, un conductor que vio la escena decidió parar en mitad de la carretera para rescatar al animal al observar que un hombre la estaba golpeando y apaleando. En las imágenes, subidas a Twitter, se ve además como el hombre arrastra varios metros al animal malherido.

El conductor no sólo grabó la terrible escena sino que decidió acercarse a lugar donde se encontraba el perro para recriminar la actitud del hombre y afearle que lo que estaba haciendo era "inhumano". En ese momento, el agresor intentó huir mientras gritaba: "Soy cazador y disparo a quien me sale de los cojones". La perra fue trasladada hasta el Hospital Veterinario Rof Codina donde está siendo tratada de las heridas y sus cachorros, que tienen solo 15 días, están en manos de una protectora.

Este suceso ha provocado una gran indignación en redes sociales y varias protectoras han denunciado los hechos. El animal ha sido ingresado en un centro veterinario de Lugo y la ONG Mundo Vivo tiene la intención de denunciar hoy formalmente al cazador por maltrato animal. Esta ONG ha explicado a través de su perfil de Facebook el estado en el que se encuentra la perrita aunque aseguran que la Guardia Civil no les permite facilitar mucha información por el momento, ya que se están investigando los hechos. "La guardia civil no permite dar mucha información, solo que sigue con medicación y está grave. Mañana (por hoy lunes) la verá el cirujano y se le harán más pruebas, tiene golpes en la cabeza... Cruzamos dedos para que se recupere", afirman.

El agresor podría enfrentarse, si el caso llegara a juicio, a una pena de entre un año y 18 meses de prisión y a una multa de hasta 30.000 euros.