Ábalos reconoce ahora que vio a la vicepresidenta de Venezuela pero sin ningún “contacto formal”

El entorno del ministro recuerda que también se ha reunido con representantes del equipo de Guaidó y achaca la polémica a la estrategia de los partidos de la oposición contra la coalición de PSOE y Podemos

Varios medios de comunicación próximos a la oposición venezolana informaron de que el ministro de Transportes del Gobierno de España y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, se reunió el lunes de esta semana con la vicepresidenta del Ejecutivo de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez. Tras muchas horas de silencio, el entorno de Ábalos ha confirmado esta mañana que ese encuentro efectivamente se produjo, aunque desmienten que puede considerarse como un “contacto formal” entre representantes de dos gobiernos. De hecho, esas mismas fuentes señalan que el contacto entre Ábalos y Rodríguez se produjo como consecuencia de que el ministro español acudiera al aeropuerto de Barajas a recibir a otro mandatario venezolano, “con el que tiene una relación de amistad desde hace años”.

Según este relato, Ábalos acudió al aeropuerto para recibir al ministro de Turismo de Venezuela, Félix Plasencia, que llegó a Madrid al frente de la delegación venezolana que representa al país suramericano en Fitur. Esa reunión entre el ministro Ábalos y Plasencia no figuraba en la agenda oficial del Ministerio de Transportes ni tampoco en las previsiones de actos públicos que ofrece diariamente Moncloa. Sólo fue reconocido este encuentro con el ministro de Turismo venezolano, después de que “Vozpópuli” informara en torno a él. Se da la circunstancia de que Plasencia viajaba con la vicepresidenta Rodríguez en el mismo avión privado. Fue en ese contexto en el que se produjo el saludo entre Ábalos y Rodríguez, sin que existiera, por tanto, añaden, "ningún contacto formal con la vicepresidenta venezolana”. Lo que implica, concluyen esas fuentes, que no se produjo una reunión como tal. Por todo ello, enmarcan la polémica generada en torno a esta cuestión en la actual estrategia de los partidos de la oposición para desgastar al Gobierno de coalición recientemente conformado entre el PSOE y Unidas Podemos.

Desde Moncloa y el PSOE recuerda que la posición española no ha cambiado desde que el año pasado Sánchez fuera uno de los primeros en reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela. Asimismo, la posición socialista sigue siendo la de confiar en que Guaidó sea la persona que conduzca a Venezuela hasta un escenario de nuevas elecciones. En el entorno de Ábalos precisan además que en los últimos meses el ministro de Transportes se ha reunido “muchas veces” con representantes de Guaidó en España y ha hablado con el propio presidente encargado de convocar las elecciones al menos dos veces por teléfono.

Las 48 horas de la polémica

La polémica por el encuentro de Ábalos con dos ministros venezolanos ha estallado en la misma semana en la que Juan Guaidó se encuentra de gira por España. Este fin de semana, de hecho, el presidente encargado del país suramericano llegará a Madrid. Y se da la circunstancia añadida de que apenas 24 horas después de que Ábalos acudiera a Barajas a saludar a los ministros del régimen de Nicolás Maduro, Moncloa confirmó que Sánchez no recibiría a Guaidó durante la etapa española de su “tour” internacional. En su lugar, tal y como desveló la portavoz del Ejecutivo, será la titular de la cartera de Exteriores, Arancha González Laya, la que se entreviste con el dirigente venezolano. Desde Moncloa consideran que esta circunstancia no supone un desplante hacia Guaidó ni tampoco responde a la estrategia de no querer ofender a Maduro. Desde Unidas Podemos, partido que cuenta con cinco ministros en el gabinete de Sánchez, han negado que la negativa de Sánchez a recibir a Guaidó obedezca a que ellos lo hayan solicitado.

Sánchez, entre González y Zapatero

En este escenario, los equilibrios de Sánchez en este asunto han provocado que los dos ex presidentes socialistas hayan dado su opinión y, una vez más, hayan escenificado sus enormes diferencias en torno a la situación política y social que atraviesa Venezuela. De un lado, Felipe González ha subrayado este viernes que considera al presidente encargado de Venezuela Juan Guaidó como “único representante legitimado democráticamente” del país, “de acuerdo con la Constitución de Venezuela”. En el otro extremo, Zapatero ha destacado que Sánchez “acierta” al no recibir a Guaidó y justifica su apoyo al desplante del presidente del Gobierno porque el "enfoque sobre Venezuela tendrá que cambiar en muchas actitudes y en cabezas” y porque a su entender hay mucha “desinformación” sobre este país.