“Durante el confinamiento he experimentado la precariedad en los emplazamientos para retratar”

El pintor madrileño Iñigo Navarro se ha convertido en uno de los creadores realistas más importantes de su generación.

Producción artística de Íñigo Navarro durante el confinamiento.
Producción artística de Íñigo Navarro durante el confinamiento.Cortesía de Íñigo Navarro

Nacido en 1977 en Madrid, la obra plástica de Iñigo Navarro Dávila sobresale del resto de artistas contemporáneos. La de Navarro Dávila es una producción artística donde se aprecia como en ningún otro lado el uso del doble código y la metáfora.

Desde muy joven la familia de Iñigo Navarro le animó a admirar la cultura. En casa de sus padres hablar de arte era lo más normal del mundo, su madre y su tía han sido dos restauradoras muy conocidas a nivel nacional. Sin embargo, Navarro se decidió por cursar Matemáticas en la universidad hasta que en un momento de claridad mental decidió dar el gran salto a su pasión, el arte, para deleite de los admiradores de su obra conceptual rompedora.

Desde entonces el artista madrileño ha recibido numerosos reconocimientos como la XI bienal de Ciudad de Albacete en 2014.

Navarro Dávila ha participado en diversas exposiciones colectivas internacionales como; The Art League at the Torpydo Factory ( Alejandría, Estados Unidos) Primer Salón Internacional de Arte “Al Paso” en Bogotá (Colombia), La Casa do Brazil (Madrid), Galería Arnau (Barcelona), Palacio de Saldaña y más recientemente en The Space Next Door con la Esperanza de Occidente, una muestra con el fotógrafo Luis Gaspar en la que ambos artistas mantenían un diálogo casi surrealista intentando dar respuesta a la cuestión que motivó el origen de esta muestra. ¿Hay esperanza en Occidente?

La Técnica de Navarro Dávila En su proceso creativo, Íñigo Navarro Dávila se ha descrito en numerosas ocasiones como “una pantera agazapada esperando que ocurra el accidente que rompa sus esquemas”.

La pintura de Íñigo Navarro Dávila se identifica con escenas donde se cuelan personajes clásicos en un juego en el que se muestra la, a veces, complicada relación del hombre con la naturaleza. Por otro lado, en sus cuadros monumentales se puede admirar la más sublime fantasía, la fuerza de color y los místicos en el que aparecen personajes que conviven magistralmente con el pasado y el presente, reflejando realidades ocultas de nuestro tiempo. En numerosas ocasiones, Navarro Dávila completa sus obras con textos hilarantes que conducen al espectador a un mundo de simulacros donde se apropia de la realidad y se regocija con las apariencias.

Producción artística en la cuarentena

Antes de empezar a trabajar Navarro se tomó un par de días para decidir que quería pintar sin caer en lo ordinario . Como artista vio la necesidad de proporcionar evasión y centrarse en una autobiografía de sus enamoramientos de la infancia y juventud, resaltando la idea de pureza e intensidad del amor platónico, con respecto al acto físico de amar. Para el artista este aspecto tenía una relación directa con estar confinados. Durante el confinamiento ha Navarro ha padecido la precariedad de la situación, sobre todo, en los modelos, en los espacios, y en los emplazamientos para retratar. El resultado final un retrato del confinamiento sublime.