La pasión por los tatuajes trunca la vida laboral de un profesor francés

Sus palmas, su lengua e incluso el blanco de sus ojos están inyectados en tinta

Con 35 años, Sylvain Helaine es conocido como el hombre más tatuado de Francia. Su pasión por los tatuajes comenzó hace 8 años tras una crisis existencial, y ahora le cierra algunas puertas: impartía clases en una guardería del sur de París. Los padres se quejaron de que con su aspecto asustaba a su hijo e inmediatamente fue expulsado de las aulas. Sin embargo, no desiste con su otra pasión: la docencia. Ahora da clases en primaria. Quiere enseñar a los más pequeños a aceptar a quienes son diferentes.