Ecuador aplicará “sistema de semáforo epidemiológico” para pasar a fase de distanciamiento

El Gobierno ecuatoriano anunció su estrategia para levantar gradualmente la cuarentena según la gravedad de la situación sanitaria en cada ciudad, divida en los colores rojo, amarillo y verde

(Xinhua). El Gobierno de Ecuador anunció hoy las nuevas restricciones que se aplicarán a partir del próximo 4 de mayo, cuando el país pasará de la etapa de confinamiento a la de distanciamiento social en el contexto de la pandemia por el COVID-19.

En cadena nacional, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, informó que el Comité Nacional de Operaciones de Emergencia (COE), que maneja la crisis sanitaria, aprobó las disposiciones que regirán a través de un sistema de “semáforo epidemiológico”, que se usará para levantar gradualmente la cuarentena según la gravedad de la situación sanitaria en cada ciudad, divida en los colores rojo, amarillo y verde.

El pasado viernes, el gobierno anunció que luego de 47 días de cuarentena, el 4 de mayo se iniciará la transición a la fase de distanciamiento en la que se retomarán las actividades de manera paulatina cumpliendo protocolos de seguridad.

Moreno, indicó que el semáforo, en sus tres niveles, contempla medidas de restricción diferenciadas bajo las cuales se retomarán las actividades y la apertura de algunos sectores productivos de forma progresiva, “bajo los más estrictos controles y rigurosos protocolos sanitarios que van a ser dispuestos desde el COE”

Sin embargo, advirtió que cualquier mínimo rebrote del virus ante indicadores que evidencien inobservancia de las restricciones "nos obligará a aplicar de nuevo las medidas iniciales de aislamiento".

El mandatario agregó que los alcaldes de los 221 cantones del país y los respectivos COE serán quienes indiquen "si hay que iniciar o no esa segunda fase" de distanciamiento, o qué color de semáforo regirá en su jurisdicción.

Esto, considerando la curva de contagio, la capacidad de hacer pruebas a la población, la infraestructura de salud, la disminución de atención de emergencias por el COVID-19 y el cumplimiento de las restricciones por parte de los ciudadanos.

"Es vital que sean las autoridades locales las que nos ayuden a tomar las mejores decisiones a nosotros. El COE de cada cantón", dijo Moreno.

"He solicitado al COE que emita informes automatizados con todos los datos pertinentes para la mejor toma de decisiones desde el territorio", agregó el presidente tras reiterar que la emergencia sanitaria no ha terminado.

La situación más grave se registra en la provincia de Guayas (suroeste), epicentro del brote en este país. Otras provincias con alta incidencia de casos de COVID-19 son Pichincha (centro norte), Los Ríos y Manabí (oeste); El Oro y Azuay (sur).

Moreno dijo que durante la nueva fase se mantendrá el aislamiento para las personas mayores de 65 años, el cierre de fronteras terrestres y áreas, prohibición del transporte interprovincial, de eventos masivos y aglomeraciones, y la suspensión de clases presenciales.

Por su parte, la ministra de Gobierno, María Paula Romo, informó en una rueda de prensa virtual posterior a la cadena nacional de Moreno, que esta semana será de preparación para la entrada a la fase de distanciamiento.

Romo explicó que el sistema de semáforo se decidió aplicar considerando la tasa de contagio del virus, en la que "no hay un crecimiento abrupto"; las atenciones de emergencia, que registran "una baja tendencia" y la cifra de defunciones, donde el problema está focalizado en la provincia de Guayas.

La ministra detalló que del 4 al 31 de mayo se aplicarán distintas restricciones de acuerdo al semáforo. En “rojo”, se mantendrá el toque de queda de 15 horas y la suspensión de la jornada laboral, pero se autorizan las actividades comerciales a domicilio y el servicio de taxis según el número de placa.

En "amarillo" se autoriza retomar el trabajo presencial con máximo el 50 por ciento del personal con turnos para evitar aglomeraciones, se reduce el toque de queda, se permite el transporte urbano e interparroquial al 30 por ciento, y se incrementa la circulación vehicular a dos días por semana.

Mientras que el semáforo “verde” autoriza el trabajo presencial con máximo el 70 por ciento de personal, en turnos; la circulación vehicular según placas pares o impares; toque de queda de 21:00 a 05:00 hora local y el funcionamiento de comercios con un aforo máximo del 50 por ciento, entre otras medidas.