América minimiza y protesta este Primero de Mayo

La crisis laboral mundial generada por la COVID-19, tiene confinado a la mayor parte de trabajadores del mundo, en pocos países se vieron celebraciones, y el resto, manifestó su incomodidad por redes sociales

(EFE). Solo trabajadores de Uruguay, Nicaragua, El Salvador o Chile salieron este viernes para celebrar un Primero de Mayo marcado por la amenaza de la COVID-19, que tiene confinado a la mayor parte del planeta y que está provocando una crisis laboral inédita en la historia.

Fue un Primero de Mayo atípico. En las calles no hubo pancartas, ni coros, ni marchas masivas, pero si el reclamo urgente por la protección del empleo ante los estragos que está generando la pandemia, que solo en EE.UU. ya supera el millón de contagios y más de 60 mil muertes, mientras que en el resto de la región registra más de 200 mil infectados y 10 mil decesos.

En medio de las impactantes cifras de fallecimientos y desempleo, el Gobierno de Estados Unidos autorizó el uso del medicamento antiviral Remdesivir para tratar a los pacientes más graves, pese a que su propio fabricante, Gilead, advirtió que aún no se ha probado que sea seguro y hay estudios que apuntan que su eficacia no está clara.

Y mientras otros años se contaban el número de participantes en las manifestaciones por el Día del Trabajo, en la celebración de 2020 se enumeran las cifras sanitarias. Por ejemplo, Chile volvió a superar por tercer día consecutivo el récord de nuevos contagios tras registrar 985 nuevos casos en las últimas 24 horas, elevando la cifra total de infectados a 17.008; y Brasil confirmaba un balance total de fallecidos de 6.329 personas, con 91.589 contagios.

1 DE MAYO VIRTUAL

Las redes sociales fueron la plataforma de la protesta y, sobre todo, de la angustia ante la pérdida de empleos. Con la etiqueta #1deMayo, demandas como la falta de protección laboral, la corrupción y la necesidad de apoyo a las pymes, cruzaron el espacio virtual en vez de las grandes avenidas del continente como en otros tiempos.

Cuba, con su Plaza de la Revolución desierta, trasladó la celebración a los hogares y las redes sociales con #MiCasaEsMiPlaza y una llamada oficial a que los cubanos entonaran en sus casas a primera hora de la mañana el himno nacional y colgaran en ventanas y balcones la bandera de la “estrella solitaria”.

En Argentina, altos cargos del Gobierno felicitaron a los trabajadores del país, como hizo el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien expresó su reconocimiento “aún en los momentos más difíciles”, pero los argentinos se hicieron sentir en Twitter con mensajes en los que exigían una recuperación económica y la protección al empleo.

El Gobierno interino de Bolivia anunció a través de un mensaje televisivo un plan para generar “empleo masivo” a partir de junio y, con ello, al menos 600.000 empleos, a lo que la COB, organización máxima de los trabajadores asalariados, emitió un pronunciamiento en el que aseguró que no tiene “nada que festejar” en esta fecha, en la que tampoco hubo las típicas marchas conmemorativas.Por su parte, el presidente brasileño Jair Bolsonaro, dijo en redes sociales que le gustaría que todos los brasileños “volvieran a trabajar”, en un nuevo recado hacia los gobernadores y alcaldes del país por las medidas de aislamiento social para frenar el coronavirus.

RETO A LAS CUARENTENAS: MARCHAR

En Guatemala, alrededor de 25 sindicalistas se reunieron con distanciamiento social para conmemorar un atípico Día del Trabajo por la COVID-19, que, según algunas fuentes, ya ha dejado sin empleo al menos a 700.000 personas.Los trabajadores en Honduras exigieron un alto a la “monstruosa” corrupción que “roba el futuro” del país y dotar de equipo al personal sanitario para afrontar la pandemia de coronavirus.

Reducidos grupos en Ecuador participaron en una parada para reclamar mayores ayudas sociales del Gobierno con pancartas como “Quedarse en casa es imposible sin alimentos” y en demanda del respeto a los puestos de trabajo en unos momentos en que el país atraviesa por una crisis económica agudizada por la COVID-19.

Miles de uruguayos salieron en tres caravanas que atravesaron Montevideo desde diferentes puntos del país para unirse en la Plaza 1 de Mayo, pues ya son miles las personas que han ido al seguro del desempleo o que directamente fueron despedidas a causa de la pandemia. Chile vivió varios incidentes en distintas marchas a lo largo del país y en la capital se produjeron al menos 57 detenciones, entre ellas, las de periodistas locales e internacionales que estaban cubriendo la protesta.

Con 88.000 trabajadores formales suspendidos en Paraguay por la crisis del coronavirus se celebró el 1 de Mayo con la vista puesta en la reactivación económica, que comenzará el lunes con la primera fase de la “cuarentena inteligente”. Y en EE.UU hay que resaltar un parón temporal de empleados de Amazon y otras empresas de entregas a domicilio que protestaron por las medidas de seguridad ante el COVID-19, consideradas insuficientes y de baja protección.

LA RADIOGRAFÍA NEGRA DEL EMPLEO

Mientras que EEUU ya registra más de 30,3 millones de desempleados en las últimas seis semanas con 3,8 solicitantes de ayudas, el panorama para América Latina no es alentador ante la radiografía ofrecida en días anteriores por la Cepal.

Según esta organización, la tasa de desempleo se ubicaría en torno a 11,5%, un aumento de 3,4 puntos porcentuales respecto al nivel de 2019 (8,1) llegando a los 37,7 millones de desempleados. Para los expertos este es el año negro del empleo y, en un comunicado titulado “América Latina y el Caribe: Día del Trabajo en confinamiento”, la OIT señaló que la pérdida de horas de trabajo equivale a la desaparición de 31 millones de empleos a tiempo completo y pone en riesgo de perder sus ingresos a 140 millones de personas.

Sin duda, este Día del Trabajo pasará a la historia por la escasa presencia de trabajadores en las calles del todo el mundo y por el temor global ante la COVID-19, una pandemia que ya ha contagiado a 3,17 millones de personas mientras que los fallecidos sobrepasan los 224.000, según los datos de hoy de la Organización Mundial de la Salud (OMS).