Iglesia Católica y UE se acercan a manifestantes en Bolivia

Las organizaciones internacionales intentan mediar con los diferentes sectores sociales y políticos bolivianos para solucionar las protestas contra la postergación de las elecciones, tras nueve días de manifestaciones

(AP). La Iglesia Católica y la Unión Europea (UE) se acercan a los diferentes sectores sociales y políticos de Bolivia para lograr una solución tras nueve días de protestas contra la postergación de las elecciones presidenciales en plena pandemia, se informó el martes.

Los mismos mediadores que lograron pacificar el país en noviembre vuelven al escenario después del fracaso del dialogo convocado por la presidenta interina Jeanine Áñez, la Asamblea Legislativa y del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

“Nosotros estamos haciendo acercamientos para establecer un dialogo. Todavía no se ha logrado unir a todos los sectores pero estamos en ello”, dijo el martes a radio Erbol, Ricardo Centellas, presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), quien dijo recibir apoyo del representante de la UE, Jörg Schreiber.

Poco después, Stéphane Dujarric, el portavoz del Secretario General de la Naciones Unidas, António Guterres, hizo conocer la preocupación del titular de ese organismo mediante un comunicado y pidió a los “organizadores de las protestas que garanticen el paso seguro de ambulancias, oxígeno y medicinas y permitan la entrega de bienes y servicios esenciales para la población”. Además dijo esperar que se logre “un diálogo con el fin de resolver los desafíos políticos, sociales, económicos y de salud que enfrenta Bolivia”.

El diálogo entre manifestantes y el gobierno no avanzó porque los movilizados afines al expresidente Evo Morales insisten en que los comicios se lleven a cabo antes del 18 de octubre, fecha que fijó el TSE el mes pasado ante el repunte de contagios y fallecidos de COVID-19.

Tras nueve días de bloqueos, la situación más crítica se vive en los hospitales debido a la escasez de oxígeno y medicamentos básicos por los más de 60 cortes de ruta que han cercado a las principales ciudades, donde también han comenzado a escasear los alimentos. Hasta el lunes se reportaron 33 fallecidos, más de 10 bebés prematuros y otros enfermos en riesgo por falta de oxígeno.

En tanto, una caravana de camiones que transportan oxígeno acompañados de la Cruz Roja, militares y policía avanzó desde Santa Cruz hasta la región central de Cochabamba y se espera que se pueda despejar la carretera que conecta a La Paz.

La iglesia advirtió que se teme que ante la falta de soluciones se impongan los grupos más radicales de ambos grupos.

“Condenamos toda violencia, venga de donde venga, que nos lleva a la pérdida de vidas humanas y a colocarnos en una espiral inacabable de violencia y que puede generar mayores conflictos”, mencionó un comunicado de la Conferencia Episcopal de Bolivia.