Nueva York pide cerrar actividades no esenciales en por brotes de COVID-19

El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, propuso el cierre de toda actividad no esencial, por brotes de COVID-19 en barrios en los que el índice de resultados positivos están por encima del 3 %

(EFE). El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, propuso este domingo a las autoridades estatales el cierre de toda actividad no esencial, incluidos los centros educativos, en los nueve distritos postales de la urbe donde se han detectado brotes de la COVID-19 y en los que el índice de resultados positivos en los análisis se ha mantenido por encima del 3 % durante los últimos siete días.

En un comunicado, el alcalde ha solicitado que la paralización de la actividad no esencial comience el 7 de octubre y ha pedido también que se prohíban las actividades de “alto riesgo” en otros once distritos postales de Nueva York.

La propuesta del regidor, que necesita la aprobación de gobernador Andrew Cuomo para que pueda hacerse efectiva, plantea, entre otras cosas que los restaurantes solo puedan ofrecer comida para llevar y servicio a domicilio y que se cancele el servicio en terrazas y en los comedores interiores.

De Blasio también recomienda que los centros escolares y los negocios no esenciales permanezcan cerrados, al menos, dos semanas y que si en este periodo, el índice de positivos en las pruebas de COVID-19 no se reduce por debajo del 3 % que el cierre continúe otras dos semanas más.

“Los neoyorquinos han trabajado duro para luchar contra la COVID-19 y no estamos haciendo esta recuperación a la ligera, sino que la ciencia guía nuestras decisiones en la ciudad” dijo De Blasio, antes de subrayar la importancia de llevar mascarilla y mantener la distancia social.

Según datos ofrecidos por las autoridades locales, dos de estas zonas llevan catorce días registrando niveles por encima del 3 %, otra por encima del 4 %, en otras dos áreas han superado el 5 % y en el resto están entre el 6 y e 8 % de positivos.

Además, en los otros once distritos donde se recomienda el cierre de las actividades de “alto riesgo”, como los gimnasios y las piscinas o el consumo en el interior de bares y restaurantes, el índice de análisis positivos ha fluctuado entre el 2 y el 3 %.

CRÍTICAS DEL GOBERNADOR

Por su parte, el gobernador Andrew Cuomo, que no se ha pronunciado sobre la propuesta de De Blasio, sí que ha acusado a los “gobiernos locales” de no haber realizado un trabajo efectivo en esas zonas postales con brotes.

Además de los picos registrados en la ciudad de Nueva York, especialmente en los distritos de Brooklyn y Queens, también se han detectado brotes en dos condados: el de Rockland y el de Orange.

“Los gobiernos locales no han hecho un trabajo efectivo en estos códigos postales con puntos críticos. El estado hará una aplicación agresiva a partir de mañana”, dijo.

Cuomo mostró también su preocupación por lo la escasez de pruebas de COVID-19 en las escuelas y advirtió de que “si las localidades no hacen las pruebas de inmediato en las escuelas de esas áreas, el estado las cerrará inmediatamente”.

“Sin las pruebas, no podemos garantizar a los padres y maestros la seguridad de las escuelas”, subrayó.

El gobernador también anunció que el estado de Nueva York desplegará personal para hacer cumplir directamente las pautas estatales dentro de estas áreas.

Según datos ofrecidos por Cuomo, en total son 20 códigos postales en todo el estado los que han registrado picos importantes. El índice medio de casos positivos en estas zonas es del 4,8 %.

Cuomo quiso insistir en que en el resto del estado -sin contar las zonas de los brotes- el índice de resultados positivos es del 0,91 %.

Las autoridades informaron por primera vez de la localización de varios brotes el fin de semana pasado. Sin embargo, hasta el momento, no han logrado controlar los brotes mientras aumentan las preocupaciones de que se puedan extender a otras zonas de la ciudad.