Médicos
La Razón

Lanzan un medicamento de uso tópico para la eyaculación precoz

Dos de cada tres españoles piensan que la EP provoca en quién la padece baja autoestima y falta de confianza

La eyaculación precoz es un problema físico y psicológico que afecta en gran medida a la autoestima de los que la padecen y afecta a la dinámica de la pareja llegando incluso a separarse por este problema. Se calcula que la eyaculación precoz (EP) afecta a alrededor de un 20% de la población masculina independientemente de la edad y, a pesar de ser la disfunción sexual más frecuente en el varón, está infradiagnosticada. Según señala Ana Rosa Jurado, doctora en medicina, sexóloga y presidenta del Instituto Europeo de Sexología de Marbella, “los hombres suelen mostrarse reacios a hablar del problema por la naturaleza personal del mismo, pero compartirlo con un especialista es el primer paso para mejorar la vida sexual de los pacientes con EP.” Según se desprende de un estudio elaborado por Sondea para Casen Recordati, más de la mitad de las personas con EP o con pareja con la patología, afirma que no ha visitado a un especialista para buscar solución. De acuerdo con este informe, el 82% de los españoles cree que la razón principal para no buscar solución es la vergüenza. Sólo el 13% de la población reconoce que ellos o sus parejas padecen EP, aunque el 33% dice que conoce a alguien con la disfunción. Ahora la eyaculación precoz cuenta con un nuevo tratamiento lanzado por Casen Recordati que ayuda a los pacientes con la enfermedad a controlar la eyaculación de forma inmediata, fácil, sencilla y discreta.

Casen Recordati ha lanzado el primer tratamiento de uso tópico de prescripción para la eyaculación precoz. Se trata de un aerosol con una mezcla de dos anestésicos (lidocaína y prilocaína) que produce una anestesia tópica en el glande que reduce la sensibilidad y retrasa la eyaculación.

La eyaculación precoz tiene tres características básicas: la corta duración de la relación sexual, la incapacidad de controlar la eyaculación y la angustia que sufre el afectado y su pareja. Según se desprende del estudio(*) sobre la eyaculación precoz en España, el 94% de los encuestados ha señalado que la patología afecta a la vida en pareja. Para siete de cada diez encuestados el papel de la pareja es fundamental para sobrellevar y tratar la patología. Según la doctora Jurado, “la EP es un problema frecuente y genera angustia o ansiedad. Se suele crear un círculo vicioso en el que la reacción emocional del paciente y la pareja a la patología puede exacerbar y perpetuar el problema”. Dos de cada tres españoles piensan que la EP provoca en quién la padece baja autoestima y falta de confianza; más de la mitad aseguró también que perjudica la vida íntima y sentimental al no satisfacer a la pareja. En cuanto a ésta, el 61% de los encuestados asegura que puede padecer estrés y ansiedad ante las relaciones, llegando a evitarlas; y cuatro de cada diez dice que la patología perjudica la vida íntima de las parejas, llevando incluso a la infidelidad o la ruptura. De hecho, dos de cada tres españoles piensan que el papel de la pareja es fundamental para sobrellevar y tratar la patología, y más de un 7% reconoce que ha dejado una relación por este problema. A pesar de que el 98% de los encuestados conoce en qué consiste la enfermedad, el 64% asegura que no sabe de ningún tratamiento que la mejore. Según el informe, el 97% de las personas con EP o sus parejas aseguran que probarían un tratamiento para controlar la EP de forma sencilla, fácil y discreta.