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La Razón

Consejos para elegir los zapatos perfectos para la vuelta al cole de los peques

Se acaban las vacaciones y los peques vuelven al cole. Algunos preparan la vuelta al detalle, a otros, como todos los años, les “pilla el toro”. Pero hay algo importante para volver al cole en condiciones, que se usa desde el primer día, y cuya compra bien merece una “pensada”: el calzado.

Visto de forma práctica, los zapatos que llevan al cole los niños son los más amortizados. Los que usan todos los días, los que más tienen que soportar y resistir. Por eso es importante dedicarle un poco de tiempo a elegir los zapatos adecuados para cada niño, e incluso hacer un esfuerzo o una pequeña inversión en comprar un zapato bueno.

Hay colegios que marcan el uniforme que tienen que llevar los niños, incluyendo el tipo de zapato o el color. Pero en otros la libertad es total y podemos elegir... y entonces nos entran las dudas.

Aquí tenéis algunos consejos para acertar. ¡Feliz vuelta al cole!

- En la medida de lo posible deberían ser de piel, sobretodo los forros interiores. Son más caros que otros materiales, pero debemos tener en cuenta que son los zapatos que van a ponerse todos los días. La piel es el material más resistente, transpira mejor y se deforma menos.

- Deben sujetar bien el pie. No todos los niños andan bien con zapatos estilo náutico, mocasines o bailarinas, porque se les salen. Incluso dentro de cada una de estas modalidades hay unos más estrechos o más anchos, y hay que tenerlo en cuenta a la hora de buscar un zapato que se adapte al ancho del pie del niño. Por eso lo más común es ver merceditas con velcros y zapatos para niños con el mismo cierre.

-Que sujete bien el pie no significa que tengan que ser duros, sino todo lo contrario, Deberían ser suaves y flexibes, para aevitar rozaduras.

- El contrafuerte o talón debe ser armado, para que suejete bien el talón y así se eviten torceduras.

- Sobretodo cuando son pequeños, es mejor evitar los cordones. Porque se les sueltan, porque se les hace difícil atarlos solos... y porque si saben atárselos ellos tardan mucho más. Mejor recurrir al velcro.

- La suela debe ser, preferiblemente, de goma. Las suelas de piel suelen ser más finas y bonitas pero se estropean antes y son un verdadero peligro cuando caen dos gotas de lluvia.

- Ahora cada vez hay más zapatos con la puntera reforzada. Es interesante para prolongar la vida del zapato y que la piel no se levante por golpes o rozaduras.

- La talla debe ser la apropiada en longitud y anchura: ni grandes ni pequeños. El niño tiene que poder tener los dedos estirados, pero sin que se le salga el zapato. El margen adecuado es de 1 centímetro, que puedes comprobar si cabe un dedo enre el talón y el contrafuerte de lo zapatos puestos.