Ayuntamiento de Madrid
La Razón

Descanso estival

Con la llegada del descanso estival voy a intentar ser lo más complaciente posible con el equipo de gobierno madrileño, aunque piense que no lo merece. Durante esta semana hemos celebrado el último Pleno del curso legislativo en el que las cuestiones sociales han sido las protagonistas, deberíamos interiorizar que los problemas que afectan al bienestar social son las más importantes para las personas que son las que deben ocupar el centro de la Política, a criterio de nuestro grupo político.

Quizá el acontecimiento político más seguido por los afines al Partido Popular y por los ciudadanos en general, por su repercusión en toda España y en el futuro político más inmediato de nuestro país, ha sido el Congreso Extraordinario Popular, para elegir nuevo Presidente. Si negase que han sido días difíciles mentiría, elegir entre compañeros de partido, muy queridos todos, no es fácil y menos cuando es un proceso inédito en la organización. La victoria de Casado ha causado optimismo entre la militancia, muy necesario en tiempos tan arduos, lo que no desacredita a su rival Soraya Sáenz de Santamaría que ha sido una candidata magnífica. Entre las prioridades del nuevo Presidente está precisamente integrar a los llamados “sorayistas” en los nuevos equipos populares, lo que hace pensar que se va a lograr una unidad real en el PP, un “cierre de filas” que resulta imprescindible, aún estamos en ello. El discurso de despedida de Rajoy fue emotivo, sin duda ha dejado el listón alto, no solo para nuestro grupo político sino también para España, por otro lado va a ser el primer Presidente del Gobierno que renuncia a la pensión vitalicia y vuelve a su puesto de trabajo, dudo mucho que lo haga el “ejemplar” Sánchez cuando deje su tan ansiado primer puesto en el gobierno. Iniciamos una nueva etapa con energías renovadas, mucha juventud y ganas de trabajar, el siguiente paso será reconquistar la confianza de aquellos votantes que nos abandonaron. Siempre se ha dicho que ganar unas elecciones supone ganar corazones, un corazón, un voto, lo que debemos es volver a emocionar a nuestros conciudadanos y demostrarles que somos la mejor opción para su pueblo, su ciudad, su comunidad autónoma y su país. Es necesario seguir con una España que avanza hacia el futuro.

En Ciudadanos, mientras, creen que les han dejado “todo el centro” libre, cuestión que les alegra, para ellos el PSOE ha girado a la izquierda y el PP a la derecha, la formación naranja feliz. El grupo socialista sin embargo no parece estar tan contento porque el cambio ha complicado la vida a Pedro Sánchez, que bastante tiene ya con su “agenda cultural nocturna” que le obliga incluso a hacer despegar el Falcon del Ejército del Aire en cuatro ocasiones para llegar a los conciertos que debe oír por obligación y apoyo a la cultura. Los demás partidos permanecen al margen vertiendo críticas y comentarios faltos de rigor.

Volvamos a la política local, Carmena no cesa en su afán de habitar mundos fantásticos. Compareció en el Pleno municipal a petición propia y del grupo municipal popular para explicarnos con seriedad su buen hacer y la eficacia de su gestión en la Villa y Corte. Dice que hay que dejarse del “bla, bla, bla” y actuar para acabar con el hambre en el mundo, conseguir la paz mundial y promocionar escuelas de filosofía en los barrios. Espectacular, cómo se va a ocupar ella de cuestiones tan banales y comunes como la limpieza, el buen funcionamiento de la Policía local, las prestaciones para las personas mayores. Son cuestiones menores para una gran alcaldesa que pretende solucionar los grandes problemas del Planeta. Nos ha explicado sus reuniones con Obama, Juncker, mi tocaya Beatrice Fihn, Premio Nobel de la Paz 2017, los grandes personajes del momento, tratar con los madrileños no tiene tanto interés y menos si le protestan.

En cualquier caso, pasen unas vacaciones tranquilas, no se preocupen por Madrid porque su eficaz Ayuntamiento ya tiene reservados 200.000 euros para mejorar la situación de los gorriones de la capital, va a repartir las famosas Tarjetas de Vecindad a las personas extranjeras en situación irregular, con una utilidad cuestionable que hace de ella un documento innecesario y va a llevar a cabo una “operación asfalto” que solo va a mejorar 300 calles de las 9000 que tiene Madrid, tan solo se va a trabajar en un 4% del total después de tres años sin mantenimiento alguno. Para terminar quiero destacar algo positivo, hemos aprobado por unanimidad una proposición de apoyo a las Trabajadoras Sociales municipales con el fin de protegerlas de los comportamientos violentos de algunos ciudadanos, por supuesto no de todos. Vivimos en un Estado Social establecido por nuestra Ley de Leyes y conviene recordar que ellas son las artífices de que las personas más vulnerables sean atendidas. No dejemos que se conviertan en una víctima de odio más. Necesitamos unos servicios públicos de calidad que puedan trabajar con dignidad y seguridad para lo que hemos considerado que se les otorgue la condición de autoridad pública. El camino a recorrer no es fácil pero lo conseguiremos.