Conciliación
La Razón

Adopción internacional: un proceso que no termina cuando el hijo llega a casa

Toda adopción requiere un largo proceso que circula por una doble vía: primero, la reflexión y toma de decisión de la pareja que se plantea adoptar; segundo, la procelosa tramitación administrativa que exige la legislación en defensa del menor para concederla. Cuando se trata de una adopción internacional, todo se complica aún más, y no solo porque los países de procedencia han endurecido en los últimos años las autorizaciones, sino también porque las condiciones psicosociales y sanitarias de los menores -y el acceso a su conocimiento real- difieren en muchos casos de las de los niños en adopción nacidos en España.

Esta circunstancia significa que los futuros padres deben tomar en consideración aún más elementos de juicio antes de decidir. También deben ser conscientes de que pueden tener que afrontar situaciones no previstas respecto al estado de salud real y al desarrollo psicosocial inmediato y futuro del menor; es decir, el proceso de adopción internacional les exige más antes y después de que el hijo esté en casa. Algunas iniciativas como la puesta en marcha por el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid representan una inestimable ayuda para afrontar todo el proceso de manera bien informada antes, y con el asesoramiento debido, después.

Los datos oficiales y distintas proyecciones estadísticas indican que las adopciones internacionales han caído en picado en España y en Occidente en los últimos años. Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en 2011 se formalizaron en España 2.573 adopciones de este tipo; en 2015, último año del que ofrecen datos, 799. Por su parte, un estudio de la Universidad de Newcastle concluye que entre 2004 y 2014 las adopciones internacionales bajaron globalmente un 85 %. Aun así, lo que no han cambiado en absoluto son las incertidumbres y necesidades de apoyo profesional que requieren estas parejas y sus futuros hijos.

Apoyo profesional antes y después de la adopción

“Los padres que se plantean el proceso de adopción internacional deben saber que, a priori, los niños adoptados pueden tener problemas de salud añadidos a los de otros menores inmigrantes del mismo país de origen, ya que en la mayoría de los casos la única vía para adoptar es la de menores con enfermedades o necesidades especiales”, advierte la doctora Ana Belén Jiménez, pediatra de la Fundación Jiménez Díaz y responsable de la consulta de Adopción Internacional, un servicio poco común en España con el que el hospital madrileño pretende ayudar a que la familia que se plantea la adopción “conozca previamente estos factores y las posibles condiciones derivadas de los mismos, ya sean psicológicas, educativas o de salud”.

Según el país de origen, se pueden esperar situaciones médicas concretas que los futuros padres deberían saber de antemano como un elemento de juicio importante. Las variables sanitarias van desde cuáles son las enfermedades infecciosas habituales o específicas de la zona hasta la cobertura vacunal vigente o las condiciones de sus orfanatos. “El país de origen proporciona a los futuros padres una lista de enfermedades posibles para que puedan elegir aquellas cuyos cuidados y exigencias están dispuestos a asumir, una decisión ante la que lógicamente sienten una importante presión e incertidumbre”, explica la doctora Jiménez. De esta forma, añade, “facilitamos una información importante que no siempre está garantizada con los informes médicos de los niños, cuyo grado de fiabilidad es muy diferente según el país”.

Consulta de pre-adopción y Pasaje Verde

Las crecientes restricciones de los países de origen a las adopciones internacionales han ido en paralelo a su reorientación hacia niños con necesidades especiales, lo que se conoce como el Pasaje Verde: “pequeños con diferentes patologías o discapacidades que necesitan más cuidados que los niños sanos y que les apartan de la vía ordinaria de adopción”, según explica la asociación de familias adoptivas de niños chinos AFAC, que cuenta con más de 800 miembros en toda España.

“Es imprescindible la máxima información a las familias adoptantes respecto a las características generales y de salud esperables en los niños adoptados para que puedan realizar una decisión consciente y se asegure el éxito de la adopción”, insiste la especialista de la Fundación Jiménez Díaz, para lo que también ofrecen una consulta de pre-adopción como “una herramienta clave para apoyar a los padres en esta decisión”. Pero el proceso no termina aquí. Una vez en nuestro país, “los niños adoptados necesitan una atención especializada y multidisciplinar en la Consulta de Adopción Internacional que incluye una valoración a los 15 días de su llegada a España, la reconstrucción de su historial clínico, una exhaustiva exploración física y la realización de pruebas complementarias que se repiten a los seis meses”, detalla.

Con este amplio espectro de apoyo profesional, el Hospital Fundación Jiménez Díaz pretende colaborar en el éxito final del proceso de adopción internacional, cuyas tasas de fracaso siguen siendo hoy muy elevadas. “Es imprescindible que la información disponible para los padres antes de tomar las principales decisiones sea la máxima para aumentar la tasa de adopciones exitosas”, concluye la doctora Ana Belén Jiménez.