Viajes
Maica Rivera

Valparaíso, la joya del Pacífico

“... Para vivir y escribir tranquilo tiene que poseer algunas condiciones”. Pablo Neruda hacía así la petición de encontrar un lugar propio y singular, una casa.

“No puede estar ni muy arriba ni muy abajo. Debe de ser solitaria, pero no en exceso. Vecinos ojalá invisibles. No deben verse ni escucharse. Original, pero no incómoda. Muy alada, pero firme. Ni muy grande ni muy chica, lejos de todo. Pero con comercio cerca”.

Si leemos estas líneas de su carta, bien podría ser la descripción de Valparaíso (Chile), ciudad donde halló esa casa, a la que designo La Sebastiana.

Las casas multicolores «cuelgan» de los cerros en una imagen conectada con el pasado y ni siquiera los extravagantes murales pintados por toda la ciudad consiguen ocultar su singular apariencia de otra época. Dejándose envolver en la esencia de Valparaíso es cuando se percibe que atrajo a Pablo Neruda a esta ciudad.