Cine
Rosa Gamazo

«La monja»: Demonios en el convento

La quinta entrega de la saga «Expediente Warren» retrocede hasta el inicio del terror

Los seguidores de la franquicia «Expediente Warren: The Conjuring» sabrán de sobra que «La monja» es una precuela de esos filmes y que, además, el demonio principal de ésta –que aparece en forma de monja, pero se llama Valak– ya ha aterrorizado en más de una ocasión a los Warren, protagonistas de la saga, así como a los espectadores. Dirigida por Corin Hardy («The Hallow»), esta quinta entrega de «The Conjuring» transcurre en 1952, veinte años antes de que Ed y Lorraine Warren investiguen los casos paranormales de las familias Perron y Enfield. En la cinta, un cura jesuita y una novicia son enviados por el Vaticano a un convento en Rumanía para aclarar la sospechosa muerte de una monja.

Taissa Farmiga, hermana menor de Vera Farmiga –que interpreta a Lorraine Warren–, se une al reparto en el papel de la novicia Irene, quien desde pequeña tiene visiones de una monja demoniaca. Su compañero de viaje es el padre Burke, interpretado por el mexicano Demián Bichir («Che, el argentino»). Éste admite que no es fan de las películas de terror: «Me dan pavor, aunque entiendo que a la gente le gusten». En todo caso, el contexto religioso le resultaba atractivo pues «como la mayoría de los mexicanos» fue criado en el catolicismo. Aunque a día de hoy no se define como cristiano, sí cree que «la fe es más necesaria ahora que nunca, y ese es el gran mensaje de esta película». Para Bichir, que el año pasado participó en otra millonaria saga –interpreta a Lope en «Alien: Covenant»– se trata de algo fundamental: «La fe tiene que ser firme para que lo bueno sobrepase a lo malo, para que se dejen de separar familias en las fronteras y se dé la bienvenida a los inmigrantes en cualquier parte del mundo, para que, en definitiva, seamos más generosos y bondadosos. La fe en nosotros mismos es lo que nos salvará».

Tantos «spin offs»

Como ocurrió con «La monja», basada en un personaje que ha pasado de ser una imagen desconcertante en una escena de «Annabelle: Creation» a tener su propio filme, a la franquicia de «The Conjuring» se unirá también «The Crooked Man». Este personaje está basado en una antigua canción infantil y ya apareció –con su terrorífica sonrisa y su sombrero de copa– en la segunda entrega de la saga, «El caso Enfield».