Ciclismo
Domingo García

De la Cruz, con el espíritu de Geraint Thomas

Asume el liderato del Sky en la Vuelta por primera vez

Geraint Thomas se preparó para el Tour con la idea de que Chris Froome no podría correr. Se preparó para ser el líder del Sky, aunque el británico de Kenia hubiera ganado las tres grandes anteriores, Tour, Vuelta y Giro. En París, Thomas completó el cuarteto de victorias consecutivas en las grandes. Pero a David de la Cruz lo han dejado solo. Froome y Thomas han decidido correr en casa el Tour de Gran Bretaña en vez de exprimirse en la Vuelta.

A David la responsabilidad no le asusta. «Es bonito. Formar parte del Team Sky en una gran vuelta es complicado, es el equipo dominador de las grandes vueltas en los últimos años. La selección final de los corredores se hace a última hora, eso da muestra de la dificultad que tiene. Es un orgullo venir y encima con esa imagen de liderazgo», explica.

David de la Cruz es un ciclista tardío. No empezó a montar en bici hasta los 18 años, pero ha aprovechado el tiempo. Con 29 ya estuvo hace dos entre los diez primeros. Fue séptimo, pero no pudo repetir el año pasado. Una caída en la bajada del Cordal camino del Angliru puso fin a su participación, pero no le impidió fichar por el Sky, el equipo más poderoso del mundo. «Uno de los motivos por los que fiché por el Sky es que quería mejorar en las vueltas grandes y tener libertad en la Vuelta a España. Uno tiene que ver qué tipo de corredor es y a qué tipo de equipo va. Y el Sky es uno de los equipos que mejor me podía venir», explica. Después de acabar la Vuelta en 2016 se dio cuenta de que tenía que mejorar en varios aspectos si quería aspirar a mejorar su clasificación. Y a eso se ha dedicado. «Tenía que mejorar en la alta montaña, tenía que mejorar en la crono, entrar bien colocado en esas etapas que pueden ser un poquito complicadas, donde siempre hay cortes, y en eso hemos trabajado, en estar un poquito más ligero, en trabajar la contrarreloj. Eso es lo bonito, pensar “aún me queda margen de mejora aquí, aquí y aquí”, y trabajar en ello», reconoce. Y David ha trabajado con el ejemplo de Thomas y con el de Froome. «Lo que ha hecho Geraint es motivante. Nunca había acabado entre los diez primeros y llega y gana el Tour. Pero es un corredor excepcional, ha sido campeón olímpico, ganador de París Niza y es un ciclista contrastado. Es algo que motiva ver que el equipo no es sólo Froome y hace ilusión», asume. Con Chris compartió el Giro, donde asegura que aprendió más que nunca. Por primer vez, Froome tuvo que afrontar una carrera con el viento en contra y consiguió dar la vuelta a todas las adversidades.

De la Cruz se ha encontrado casi de golpe con el liderato del Sky y también con la bandera del ciclismo español. Retirado Contador, con Landa lesionado y con Valverde pensando más en el Mundial que en subir al podio en la carrera española, la suya es la candidatura más sólida entre los locales. Algo que ya ha comprobado en sus últimas semanas de entrenamiento. «La gente me paraba y me decía ''suerte en la Vuelta''», confiesa. Pero eso no le hace sentirse más asustado. Al contrario. «Me siento querido, me siento confiado, el equipo me respalda y tengo ganas de que empiece esto», decía. La Vuelta empieza el sábado para él, como para todos, con una contrarreloj individual por las calles de Málaga que sólo debe servir para ordenar la clasificación en los primeros días. Lo difícil llega en los últimos. Y allí De la Cruz espera estar entre los primeros. Para eso ha trabajado.