Vuelta a España
Domingo García

El dilema de Movistar

Nairo Quintana es el elegido para ser el líder del equipo, pero Valverde es el más fuerte de la carrera. La contrarreloj de hoy puede ayudar a decidir

Después de dos semanas de carrera, de cuatro finales en alto, de subir a Los Lagos de Covadonga y a La Camperona pueden ser los 32 kilómetros planos de la contrarreloj de hoy los que decidan la Vuelta. No hay especialistas ni dominadores, no está Froome, Roglic ni Dumoulin, Contador se retiró y, entre los que quedan, el holandés Kelderman ya está demasiado lejos para pensar en ganar la carrera. Por eso, Valverde es el centro de atención. A los 38 años está mejor que nunca después de haber superado una fractura de rodilla el año pasado que hubiera retirado a cualquier otro. Alejandro se contiene cuando llegan las cuestas, mirando de reojo a su compañero Nairo Quintana, proclamado jefe de filas por el equipo. Más o menos, porque la jefatura nunca queda clara en la estructura de Movistar. No lo estaba en el Tour, con Landa y Quintana con Valverde de intermediario. Y tampoco lo está en la Vuelta, donde el equipo no se decide a apostar por uno a riesgo de sacrificar al otro.

Con Valverde siempre tienen la duda. ¿Y si no responde cuando llegue la montaña de verdad? Pero ya ha aparecido y Alejandro ha superado la subida a los Lagos, en teoría la más complicada para él. Tuvo una crisis y recuperó para alcanzar a los mejores. Llegó a tiempo para trabajar para Quintana y entrar en meta antes que él. Como hizo en 2009 en Sierra Nevada, cuando no quiso calentarse en la persecución de sus rivales y acabó recuperando para entrar tercero en la meta sólo por detrás de Moncoutié y Mosquera y por delante de todos los favoritos. Acabó ganando la Vuelta sin ganar ninguna etapa. Iba contenido en busca de un premio mayor. Como ahora. Aunque ahora su equipo espera que el premio sea para el colombiano Nairo Quintana.

El sábado en la llegada a Les Praeres tampoco cedió y también entró por delante de su compañero. En la contrarreloj parece el mejor de los favoritos. Pero a Eusebio Unzué vuelven a asaltarle las dudas. «Es Alejandro, no es Miguel [Indurain]. No va a dar pedales por su historia. Es verdad que de todos los que se están jugando algo es el que mejor crono hace de ese grupo de cinco o seis corredores, pero la diferencia hay que hacerla», asegura el mánager del equipo. «De momento no tengo claro quién es el líder porque ninguno se ha encargado de definir quién es el líder», explica Eusebio.

Pero mientras la carrera decide, Movistar va perdiendo oportunidades de que Valverde esté por delante. Aunque él no quiere guerras. «Estoy segundo, Nairo tercero y se está haciendo un drama de quién es el líder. Tenemos un corredor delante, pero Nairo y yo tenemos opciones para poder ganar la Vuelta. Tenemos una carrera perfecta para nosotros, sería más perfecta si fuéramos primeros. Hay una crono, hay finales en alto, puede ganar Nairo, puede ganar Miguel Ángel [López]... Nos hemos quitado rivales por medio, como Kelderman, Buchmann o De la Cruz. No podemos hacer dramas, yo en los Lagos tapaba huecos, él tapaba huecos», explica Valverde. «Hablamos un poco, vemos dónde hemos fallado, cómo hemos visto a los rivales y lo analizamos un poco. Hay buen ambiente, a lo mejor la prensa lo ve como si tuviéramos alguna lucha, pero no tenemos ninguna, el equipo está bien y nos entendemos muy bien», añade.

Quintana, mientras, se muestra dispuesto a trabajar para Alejandro si se da el caso. «Siempre nos hemos entendido y no sería la primera vez que lo haría», reconoce. A Nairo, de momento, no le duelen las críticas. «Me duelen las piernas», dice.