Selección Española
José Aguado

Busquets: «Tenemos que ser imprevisibles»

Saúl, con su gran partido en Wembley, puede marcar el nuevo camino de España.

Modric y Rakitic son el centro de gravedad de Croacia, la gran sorpresa del Mundial, que se plantó en la final cuando nadie la esperaba. Es una selección que se define por sus centrocampistas. “Yo no hablaría sólo de Modric”, ha respondido Luis Enrique cuando le han preguntado por Croacia. “También de Rakitic. Pero el mejor del mundo es Messi", ha dicho. La España que consiguió la gloria también era un equipo al que definían más sus centrocampistas que cualquier otra zona del campo. Es más, el equipo que ganó el Mundial lo hizo siendo muy austero en su número de goles. Con Lopetegui, los centrocampistas siguieron tuvieron un papel predominante, pero ya no tanto porque la mayoría de ellos ya no están. Por eso, con Luis Enrique al mando, todo está por ver. Lo que está claro es que si el juego de España lo van a marcar los hombres que mandan en el centro del campo, el juego, necesariamente, va a cambiar. Que juegue Saúl no es lo mismo que juegue Silva: “Tiene unas condiciones únicas, reúne los perfiles asociativos, puede jugar más defensivo y llegar al área para hacer goles. Es muy importante para la Selección”, reconoció Luis Enrique de la nueva estrella de la Selección. Saúl, con su gran partido en Wembley, puede marcar el nuevo camino de España. Un equipo sin retórica, eficiente al máximo y siempre competitivo.” Es un jugador muy completo, físicamente muy potente, con llegada, tan bien puede jugar posesión, fútbol de toque y eso lo que queremos, ser lo más completos posibles, combinar todas las facetas del juego y no ser previsibles”, explicó Busquets. En Rusia dio la impresión de que había el juego de asocación se había agotado definitivamente y que nadie era capaz de variarlo o de romper el ritmo, de hace algo distinto. Todo se volvió plano, repetitivo. Puede que previsible. “Nuestro objetivo es tener el balón en el campo contrario”, explicó el entrenador asturiano, que también dejó claro que aún hay que seguir trabajando muchas cosas como, por ejemplo, superar al rival cuando presiona. Cuando Inglaterra fue a por el partido a muerte, España no actuó tan bien como debía: “Podríamos mejorar en guardar la pelota . No supimos buscar la profundidad en los balones largos”. Eso quiere Luis Enrique, que el fútbol se adapte a lo que está enfrente sin tener que atarse a una manera de jugar como quien se ata a una fe sin ser capaz de ver más allá o admitir otras creencias. Busquets, , un futbolista que ha estado con todos los últimos seleccionadores y al que nadie mueve de su posición del centro del campo quizá sea el más adecuado para hablar del juego de España y de su variación con Luis Enrique: “Tampoco hay muchas diferencias con lo anterior hay más similitudes. Aún es pronto para sacar conclusiones, pero el sistema es el mismo.

Puede, pero los jugadores no. “Saúl tiene mucha competencia y para estar en la Selección hay que rendir siempre a un nivel muy alto”, continuó ayer el seleccionador.”Isco puede jugar de cualquier posición de arriba, falso nueve, por fuera, interior”, definió al que tiene que ser otro de sus hombres claves. No quiso adelantar la alineación para no dar pistas, si España va a jugar con los mismos o va a seguir viendo jugadores y maneras de desplegarse en el campo: “No voy a decir nada, la desventaja de jugar con menos días de reposo ya es suficiente”, continuó el entrenador español desde Elche. Hoy tiene su segundo capítulo para seguir son su plan: la imprevisibilidad.