Selección Española
Enrique Gozalo

España golea a Croacia (6-0)

El balón era español, la banda derecha con Carvajal y Asensio un cuchillo mientras Dani Ceballos se ofrecía con su desparpajo habitual y Saúl trabajaba en los dos frentes

La ilusión se incrementa porque los goles y los triunfos sirven para refrendar el proyecto de Luis Enrique. Ganar a Croacia, subcampeona del mundo, estaba dentro del guión, pero la diferencia en el marcador, en principio, era impensable. Sin embargo, parece que ha entrado una bocanada de aire fresco, y de juego, en la selección y la clasificación para la fase final, que Rubiales quiere que sea en España, está encarrilada.

El partido fue muy distinto al de Wembley en su comienzo. A España, con las novedades de Gayá (por Marcos Alonso), Ceballos (por Thiago) y Asensio (por Iago Aspas), le costó sacudirse la presión croata. Se fallaban pases –Rakitic avisó tras un error de Busquets– y no se llegaba con claridad. Rodrigo no encontraba espacios, los centrocampistas, especialmente Isco andaban perezosos, y el juego no era tan fluido como ante Inglaterra.

Pero llegó el «misterio» de Elche de la mano de Saúl y el cambio fue radical. El rojiblanco fue profeta en su tierra y su cabezazo, a centro de Carvajal, tras un cambio de orientación de Sergio Ramos, fue letal. Croacia se hundió. Desaparecieron Modric, Rakitic, Perisic y los defensores comenzaron a sufrir.

El balón era español, la banda derecha con Carvajal y Asensio un cuchillo mientras Dani Ceballos se ofrecía con su desparpajo habitual y Saúl trabajaba en los dos frentes. Isco no tenía tanto contacto con la pelota como a él le gusta, pero el equipo superaba las líneas croatas y además atinaba desde larga distancia. Asensio sacó su zurda a pasear para batir a Kalinic. Con el segundo y los croatas derrumbados llegó el tercero. Otro cañonazo de Asensio pegó en el larguero, tocó en el portero y para dentro. Tanto en propia meta, pero mérito del madridista, destacado y con ganas toda la noche. Jugó con libertad, demostró su osadía y su buen fútbol. Sabe asociarse, es rápido, tiene regate y un martillo en la pierna izquierda.

Asensio completó el recital en la segunda parte cuando el festival español deleitó a los aficionados. Los croatas estaban con la mente en Zagreb, o en otro sitio, cuando Rodrigo, a pase de Asensio, batió a Kalinic. Coser y cantar, fútbol de calidad sin oponente lo que permitió jugar por las dos bandas mover el balón con criterio y llegar con facilidad a la portería rival. Isco mejoró, se juntó con Ceballos y el equipo fue un vendaval ofensivo, con acciones de calidad y goles, muchos goles.

Sergio Ramos remató un córner, sacado por Asensio, para firmar el quinto de cabeza y anotar que la estrategia no se ha olvidado con Luis Enrique. El sexto lo hizo Isco. La pelota la tenía Asensio, el malagueño levantó la mano y allí puso el balón la estrella del partido para que marcase su compañero. Abrazo de amigos e incredulidad croata. Modric ni levantaba la cabeza. Rakitic, lo mismo y de sus delanteros tampoco hubo noticias. Noche placentera para Ramos, Nacho y Busquets, y buenas prestaciones de Gayá en su debut. Bien en la faceta defensa-ataque.

Antes del sexto Luis Enrique hizo debutar a Rodrigo, que ocupó el puesto de Busquets, y salió Thiago por Saúl –con él empezó todo– , para retirarse con un general en su pueblo. Después entró Azpilicueta por Carvajal. Era momento de probaturas y de refrescar el equipo, que seguía teniendo hambre porque Asensio es insaciable y porque Rodrigo (el valencianista) no se cansaba de tirar desmarques de rotura. Quería más España y quería el final Croacia.

Y es que la humillación fue muy grande. España se gustó, encontró los goles que había perdido en el pasado reciente y firmó una goleada. Mejor imposible para Luis Enrique. Comienza una nueva etapa y comienza con un notable muy alto. La ilusión ahora, aún, es mayor.