Finanzas
Cristina Ruiz

El depósito pierde peso en el ahorro de los españoles

«Si las entidades remuneran los depósitos por encima del 1% y prestan a un interés del 4%, sigue habiendo negocio»

El ahorrador español es conservador. No quiere correr riesgos con su dinero. El depósito es el instrumento financiero favorito. Estas afirmaciones han servido durante años para describir nuestro perfil inversor, en contraposición a nuestros vecinos europeos, más acostumbrados a sacrificar tranquilidad en aras de obtener una mayor rentabilidad. Sin embargo, si nos atenemos a las cifras, esta realidad está cambiando. Y como muestra, un botón. El peso de los depósitos sobre los activos financieros totales de la familias se ha ido reduciendo progresivamente desde 2012, pasando del 47,4% de dicho ejercicio hasta situarse por debajo del 40% en el presente, tal y como recoge el último informe sobre «Ahorro financiero de las familias españolas», elaborado por la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco).

A ello hay que añadir los datos que esta misma semana ha publicado el Banco de España, que revelan que los depósitos bancarios de los hogares españoles se situaron en 788.800 millones de euros el pasado mes de julio, lo que supone una reducción del 1% en relación al mes anterior. Si a esto se suman también los de las empresas residentes, la reducción se eleva hasta el 2,13%. Esta progresión se contrapone con la de otros productos, como por ejemplo los fondos de inversión, cuyo patrimonio crece aun ritmo interanual del 8,23%.

Esta evolución también contrasta con la de nuestros vecinos. Y es que, mientras en nuestro país se está produciendo una contracción, los datos del Banco Central Europeo (BCE) sobre préstamos y depósitos de las entidades de crédito de la zona euro ponen de manifiesto un aumento de los mismos (dos décimas en junio sobre el mes anterior).

Pero, ¿qué subyace a esta «huida» de los depósitos? Fundamentalmente, la baja rentabilidad. Y es que hay que recordar que, desde marzo de 2016, el precio medio del dinero se encuentra situado en el 0%. Así, la remuneración media de los depósitos es apena del 0,06% para el corto plazo, y el 0,15% si se mantienen por un periodo superior a dos años. Cifras éstas muy alejadas de los rendimientos que llegaron a alcanzar hace una década, cuando se podía sacar un partido próximo 5% al dinero tan sólo por tenerlo en el banco.

Rendimientos pírricos

Estas rentabilidades pírricas contrastan con las que se ofrecen otros países de nuestro entorno, como Francia, donde superan ampliamente el 1%. Y es que, pese a que el precio del dinero se sitúa en el mismo nivel que en España, la política de sus bancos posibilita que puedan ofertar a sus clientes unos intereses mayores por sus euros.

Javier Niederleytner, profesor del Máster en Bolsa y Mercados Financieros de IEB, considera que la banca española es excesivamente conservadora. «Las entidades europeas, más acostumbradas a vivir en un contexto de tipos bajos, están optando por subir los rendimiento de los depósitos como reclamo para atraer unos fondos que, posteriormente, serán prestados en forma de crédito. Si remuneran los depósitos incluso por encima del 1% y, luego, lo presta a un interés del 4%, sigue habiendo negocio», explica Niederleytner.

Así, «buceando» convenientemente, se pueden encontrar rentabilidades muy superiores a la media, especialmente en entidades extranjeras, aunque no siempre el ahorrador español es proclive a cruzar fronteras.

En este sentido, Rankia destaca Depósito de la entidad checa J&T Banka a 60 meses, con un rendimiento del 1,92% TAE o el de la italiana Banca Sistema a 120 meses, con el 1,84%. Además, sacar partido a los ahorros sin riesgo no sólo se limita a los depósitos. Actualmente, existen cuentas remuneradas, a las que se les puede sacar un partido de hasta el 5%, como TAE el primer año como el de la Cuenta Nómina de Bankinter, tal y como destaca Helpmycash.

Javier Niederleytner apunta que la recuperación de los depósitos se producirá cuando la máxima autoridad monetaria europea concrete una subida de las tasas –cosa que no se espera hasta mediados de 2019– y, especialmente, cuando se produzca un «varapalo» importante en renta variable. No obstante, pese a esta «huida», la Asociación Española de Banca (AEB) indica que la caída se está moderando y que todavía los depósitos suponen un porcentaje muy alto de la riqueza financiera de las familias (casi el 40%), una proporción que todavía se halla muy por encima del 30% a nivel europeo.

Confianza y seguridad

José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la patronal bancaria, manifiesta que «los bancos españoles no han repercutido al depósito minorista el tipo de interés negativo que ellos mismos sufren en sus depósitos en el BCE. Las familias españolas, como también ocurre en Europa, valoran de forma positiva la confianza y seguridad que ofrecen las entidades financieras», asegura.

Independientemente del instrumento financiero escogido para canalizar el ahorro, los expertos recomiendan, ante todo, una reflexión meditada, así como un asesoramiento adecuado. «Cualquier decisión de inversión de las familias debería partir de cuatro variables: aversión al riesgo, liquidez, horizonte de inversión y objetivo de rentabilidad. Es importante que estas decisiones sean formadas, lo que parte de la necesidad de seguir apuntalando la cultura financiera de la sociedad. Los bancos realizan un importante esfuerzo para lograrlo, coordinándolo con las autoridades. Sin embargo, la decisión última de inversión la deben tomar las familias, para lo es recomendable también un mejor asesoramiento financiero», concluye José Luis Martínez Campuzano.