Ciencia y Tecnología
Cristina Ruiz

Ganar dinero luchando contra el cáncer y el alzhéimer

Se imagina que enfermedades como el cáncer y la esclerosis múltiple tuvieran cura, o que se pudiera predecir si una persona padecerá alzhéimer en el futuro y que sus efectos sobre el cerebro humano se pudieran revertir. Esto que, a día de hoy, parece ciencia ficción está cada vez más cerca. Y es que si actualmente hay un sector prolífico en cuando a sus investigaciones y avances, ése es, sin duda, el de la biotecnología, gracias principalmente a la inversión privada, que ha visto en el sector la posibilidad no sólo de contribuir a proyectos socialmente responsables, sino también de sacar partido al dinero, con retorno que pueden alcanzar el 300%.

Y es que hoy en día las necesidades, especialmente medicosanitarias, ha cambiado, y mucho. El incremento de la esperanza de vida y la aparición de nuevas enfermedades, así como de su diagnóstico precoz, es todo un reto para la industria y, a la vez toda una oportunidad de inversión. Sólo en España, la apuesta en compañías de este campo se ha multiplicado por 4,5 en la última década, especialmente en «start-ups».

Daniel Oliver, director de Capital Cell, una plataforma de «crowdfunding» de inversión dedicada precisamente a la salud y a la biotecnología, y presidente de la Asociación Española de Crowdfunding, señala que, a pesar de tender a minusvalorar el trabajo de la ciencia española, los proyectos que desarrollan nuestros científicos, tanto en universidades como en otros centros de investigación, son muy buenos, sólidos y con resultados excelente. «A través del ‘‘equity crowdfunding’’, cualquier persona puede contribuir al éxito de empresas biotecnológicas y obtener altas rentabilidades. Es un buen momento para invertir en tratamientos contra el alzhéimer, la epilepsia o la demencia senil». Y es que, tan sólo el año pasado, las plataformas de financiación colectiva en España recaudaron más de 100 millones de euros, según un informe de Universo Crowdfunding junto a la Universidad Complutense de Madrid.

Daniel Oliver compara la revolución de la Biotecnología con la que se produjo de la mano de las tecnologías de la información hace unos años. «Invertir hoy en biotecnología es como hacerlo en internet hace 20 años». Y es que – «start-up» aparte– recuerda que en bolsa, biotecnología y salud ha triplicado desde 2008 la revalorización media del Nasdaq, con unos rendimientos anuales superiores al 28%, lo que los convierten en el sector número 1 por rentabilidad.

Éxito

«Si bien es cierto que el ‘‘equity crowdfunding’’ lleva poco tiempo en el mercado español, la tendencia es que se experimente un notable aumento de inversiones de esta tipología, pues cada vez existen más proyectos biotecnológicos por los que apostar, así como inversores que desean contribuir al éxito de la ciencia española», asevera Oliver.

Y como ejemplo de estas manifestaciones, MJN Neuroserveis, una empresa que ha desarrollado un dispositivo capaz de detectar con antelación cuándo se va a producir una crisis epileptica, o Cebiotex, que desarrolla nanotejidos para luchar contra el cáncer infantil.

El director general de la patronal del sector, Asebio, Ion Arocena, destaca también el valor añadido que ofrecen estas empresas para explicar este «boom». «La biotecnología es un sector de base tecnológica intensivo en I+D. Proporciona soluciones de alto valor añadido en las distintas áreas de aplicación de la misma (salud, alimentación, agricultura, medioambiente, industria, etc) y requiere de ciclos largos de desarrollo, así como incertidumbre asociada. En cambio, tiene un elevado potencial de generar rentabilidad. Así lo han visto los inversores, principalmente de capital riesgo e inversores corporativos», señala

Fracisco Javier Arco, analista de XTB, considera que el sector biotecnológico está aprovechando la conyuntura económica. «Hay más recursos, lo que se está beneficiando el I+D y, en consecuencia, a estas compañías, ya que hay más dinero circulante a su disposición, con lo que pueden desarrollar nuevos proyectos».

Arco explica que, actualmente, las empresas del ramo que están ofreciendo una mayor rentabilidad son aquellas de tamaño pequeño y medio, aunque también advierte de que el riesgo que se asume a la hora de invertir en ellas es mayor, que, si por ejemplo, se hace una de las sociedades que cotiza en el Ibex. «Hoy en día, nos estamos encontrado con empresas que están ofreciendo hasta rentabilidades comprendidas ente el 100% y el 300%, y que todavía tiene potencial de ravalorización». A juicio de Arco, esta situación se mantendrá mientras se dé una coyuntura de tipos de interés bajos.

Más riesgo

Ateniéndonos a la regla de oro la inversión, de que a más rentabilidad, mayor riesgo, desde Capital Cell, recomiendan diversificar las inversiones y no poner todos los huevos en la misma cesta. Y es que los proyectos que tienen éxito pueden ser verdaderos «pelotazos» –se constituyen con unos pocos miles de euros y se pueden llegar a vender por ciento de millones–, pero los que se quedan en el camino pueden hacer que el capital invertido se quede en «cero». Por ello, Daniel Oliver recomiendan diversificar las inversiones. En estas operaciones, no se debería destinar más de un 10% o un 20% del capital, pues dicho proyectos no disponen de liquidez a corto plazo», advierte.

España ocupa el séptimo lugar en inversión en I+D en biotecnología del sector privado, detrás de EE UU, Francia, Suiza, Alemania, Corea del Sur y Dinamarca, según el «Key Indicators on Biotechnology» de la OCDE. Las operaciones financieras de biotecnológicas ascendieron en 2017 en nuestro país a 149 millones de euros, un 17% más que el año anterior.