El Corte Inglés
Erik Montalbán

El Corte Inglés llama a la unidad tras la salida de Gimeno

Nuño de la Rosa reestructura el consejo de administración, que pasa de diez a once miembros. Se incorpora Fernando Becker, candidato a sustituir a De Guindos, y regresa Carlota Areces, expulsada en 2015

La paz ha regresado a El Corte Inglés. El grupo de distribución celebró ayer su junta general de accionistas con la noticia aún fresca de la salida amistosa del consejo de su ex presidente, Dimas Gimeno. Aunque llegaba sentenciado a la junta, hasta última hora del viernes parecía que sería necesario una nueva batalla familiar para eliminar cualquier poder de decisión de Gimeno, que ya había sido cesado como presidente en junio. Sin embargo, un pacto in extremis al filo de la medianoche permitió que la primera junta con Jesús Nuño de la Rosa al frente de la empresa fuese prácticamente coser y cantar.

Se inicia así una nueva etapa en El Corte Inglés tras unos meses convulsos en el seno del histórico grupo, con una junta en la que su presidente apeló a la unidad, la profesionalización y el buen gobierno. «Nuestra prioridad es consolidar la unidad como norma fundamental y base de nuestra fortaleza. Unidad en el consejo de administración. Unidad en la dirección de la empresa. Unidad de nuestros empleados y colaboradores», señaló Nuño de la Rosa en su primera intervención como presidente.

En este sentido, insistió repetidas veces en la necesidad dejar atrás las viejas rencillas como método para avanzar en el ámbito empresarial. «Queremos que esa unión, que forma parte de nuestra cultura empresarial, sea percibida por nuestros clientes, nuestros proveedores, por las instituciones, y por supuesto, por los accionistas», señaló. Su mensaje fue bien recibido por los accionistas, que respaldaron casi por unanimidad (con más del 99% de los votos) todas las propuestas incluidas en el orden del día de la junta. Entre estos puntos se incluyen las cuentas anuales, el informe de gestión y la propuesta de aplicación de resultados, así como el informe no financiero del ejercicio 2017-2018, además de la reestructuración del consejo. Culmina así el proceso de profesionalización iniciado por las hermanas Álvarez.

Pese a la salida de Gimeno tras su dimisión, el consejo pasa de diez a once miembros. Vuelve al máximo órgano de dirección Corporación Ceslar, representada por Carlota Areces. Con un 9% del capital de El Corte Inglés, Areces fue expulsada por la junta en agosto de 2015 tras, supuestamente, revelar información confidencial del grupo en el marco de la operación que dio entrada en la compañía al jeque catarí Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani, que compró el 10% de El Corte Inglés por 1.000 millones.

Además, se incorpora al consejo como independiente Fernando Becker. Catedrático de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos, fue uno de los candidatos que sonó con más fuerza para sustituir a Luis de Guindos al frente del Ministerio de Economía, si bien el cargo fue para Román Escolano. Becker ha desarrollado gran parte de su carrera profesional en Iberdrola, ha sido también presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y consejero de Economía y Hacienda de Castilla y León.

Por otra parte, la junta renovó como consejeros a los históricos Florencio Lasaga (83 años) y Carlos Martínez Echevarría (81 años), que pasan de ejecutivos a externos, así como a Cartera Mancor (7% del capital), representada por Paloma García Peña. A este respecto, Nuño de la Rosa afirmó que «en esta etapa que ahora iniciamos queremos dar un nuevo impulso en transparencia y buen gobierno corporativo». De hecho, recordó que en el último año la Comisión de Auditoría ha promovido la puesta en marcha del Código Ético, el Canal Ético y el Estatuto de la Función de Cumplimiento Normativo, lo que supone «un mayor nivel de autoexigencia y de transparencia» para el grupo.

El presidente también se refirió al plan estratégico comercial, con el objetivo de «aprovechar las fortalezas que nos diferencian de nuestros competidores, y detectar oportunidades de mejora en un entorno cada vez más complejo». En este sentido, apunta a tres ejes: «Primero: somos el gran escaparate de las marcas, incluidas las nuestras propias; segundo: la omnicanalidad como objetivo fundamental. Nuestras tiendas, físicas u on-line, deben ser las mejores; y tercero: la internacionalización como palanca que complemente nuestra actividad actual». Para Nuño de la Rosa ya no tiene sentido hablar de ventas on-line y off-line, ya que «los consumidores requieren experiencias integradas entre el canal físico y el digital, sin fricciones, con idéntico acceso a catálogo y oferta comercial». Sobre la salida al extranjero, aseguró tener vocación de estudiar oportunidades fuera de España».