Energía eléctrica
Diego Fernández

La factura de la luz es ya la cuarta más cara de la historia

El recibo medio rompe la barrera de los 80 euros, 9 euros más respecto a agosto del año pasado.

El mes de agosto finalizó con el recibo de la luz más caro desde enero de 2017, convirtiéndose así en la cuarta factura más alta de la historia. El recibo del usuario medio con las tarifas semirreguladas PVPC se situó en 80,73 euros, casi 9 euros por encima de los 71,82 euros de agosto de 2017. En doce meses, la luz se ha encarecido en un 12,4%.

Los datos proporcionados por Facua pusieron de manifiesto que la factura de la luz más cara a nivel histórico fue la del primer trimestre de 2012, cuando se situó en 88,66 euros para el usuario medio, tras una sentencia del Tribunal Supremo que corrigió la tarifa fijada por el Gobierno. Los 87,81 euros de enero de 2017 y los 81,18 euros de julio de 2015 ocuparían el segundo y tercer puesto , de forma respectiva.

La subida mensual de agosto fue del 3%, lo que supuso que el recibo del usuario medio fuera 2,34 euros más caro que el de julio. La factura para un consumo de 366 kWh mensuales y 4,4 kW de potencia contratada, equivalente al usuario medio, se situó en julio en 78,39 euros, incrementando un 2,2% su precio; en junio, el mismo recibo fue de 76,71 euros, con una subida del 1,8%, mientras que en mayo se situó en 75,34 euros, con un alza en el precio del 7,7%.

En cuanto al precio de la energía consumida, el kWh se situó en agosto en una media de 16,81 céntimos, con impuestos incluidos, un 3,9% por encima de los 16,18 céntimos de julio. A nivel interanual, la subida ha sido del 16,9%, ya que el kWh estaba en 14,4 céntimos en agosto de 2017.

Facua encabezó a las organizaciones de consumidores que reclamaron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma las reivindicaciones de la sociedad civil e intervenga las tarifas para acabar con la especulación y los altos precios que sufren los usuarios en España.

A finales de 2016, Facua promovió un manifiesto junto a más de una veintena de organizaciones para reivindicar seis medidas en materia de política eléctrica. Una de ellas es la aprobación de una tarifa asequible, regulada por el Gobierno, a la que puedan acogerse todos los consumidores domésticos. La aprobación de una tarifa social para los usuarios con menor poder adquisitivo, sufragada por las eléctricas, es otra reclamación de la organización. También figura la aplicación del tipo de IVA superreducido a la electricidad, pasando del 21% actual al 4% por ser considerado un servicio esencial para la ciudadanía.

El manifiesto, denominado No más cortes de luz, no fue suscrito por el Gobierno actual sino por fuerzas políticas que lo apoyaron, entre ellos Unidos Podemos.