Audiencia Nacional
Ricardo Coarasa

Procesado el ex presidente de Bancaja por una «operativa de desfalco» de la entidad

La juez acerca a juicio a Olivas y a otras 47 personas por administración desleal y blanqueo por inversiones inmobiliarias en México. Tres socios externos beneficiados con una plusvalía de 138 millones habrían obsequiado a Olivas con 14 viajes de ocio a Cuba

La Audiencia Nacional ha procesado al ex presidente de Bancaja y Banco de Valencia José Luis Olivas y a otras 47 personas, entre ellas directivos de ambas entidades y empresarios, por inversiones inmobiliarias en México a través del Grupo Grand Coral (GGC), que según la juez Carmen Lamela supusieron “una auténtica operativa de desfalco” de ambas entidades bancarias.

En el auto de transformación de las diligencias en procedimiento abreviado (paso equivalente al procesamiento en un sumario), la magistrada considera que los hechos son constitutivos de un delito societario continuado en su modalidad de administración desleal de gestión fraudulenta del patrimonio social o de apropiación indebida y de un delito de blanqueo de capitales.

Lamela acuerda el sobreseimiento respecto de nueve personas investigadas a petición de la Fiscalía y emplaza a las acusaciones a que en un plazo de diez días soliciten la apertura de juicio oral formulando escrito de acusación o el sobreseimiento de las actuaciones.

La magistrada explica que Bancaja y Banco de Valencia participaron, entre 2005 y 2009, en unas inversiones inmobiliarias en México formando parte del llamado Grupo Grand Coral, unas operaciones de una “enorme magnitud económica”.

Además, recuerda que según los informes de los peritos judiciales, los máximos responsables de Bancaja y Banco de Valencia «favorecieron económicamente, de modo sistemático e injustificado, en detrimento de dichas entidades» a los socios externos del proyecto, Juan Vicente Ferri, José Salvador Baldó y Juan Poch.

Entre las operaciones sospechosas figuran el Proyecto Zacatón y Piedras Bolas, en el que Ferri, Baldó y Poch, indica la juez, obtuvieron una plusvalía injustificada de 138,8 millones de dólares, que sufragaron las entidades financieras y que se transfirió a sus cuentas en Andorra.

“En todas estas operaciones se comprueba que los máximos dirigentes de Bancaja y Banco de Valencia permitieron, en unos casos, y auspiciaron en otros, una auténtica operativa de desfalco de las entidades que de modo injustificado fue a parar a manos de los socios hoteleros Juan Ferri, José Baldó y Juan Poch”, asegura la juez.

Lamela subraya que Olivas conoció y alentó las inversiones millonarias que las entidades que presidía estaban realizando en CGC, que las lastraban pues “suponían un continuo favorecimiento a los hoteleros Ferri y Baldó” de tal manera que estos, en agradecimiento por el trato que recibían de Olivas, pagaron a éste supuestamente hasta 14 viajes de ocio a Cuba.