Corrupción en CDC
J.M.Zuloaga

Bar Úbeda: La oficina de las «mordidas» del 3%

El disco duro intervenido a Viloca, ex tesorero de CDC y CatDem, detallaba las licitaciones que manipulaba «sistemáticamente» y las donaciones que se cerraban en una barra junto a la sede del partido.

El disco duro del ordenador de Andreu Viloca, administrador de la Fundación Cat-Dem y Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), al que accedieron los especialistas de la Guardia Civil tras recibir la preceptiva autorización judicial, contenía unos cuadros en los que se reflejaban las obras que iba a licitar la Generalitat e instituciones dependientes de CDC. Viloca había hecho de su «nube» telemática una especie de cajón en el guardaba secretamente la «contabilidad» de las mordidas del 3 %.

En concreto, según un informe de la Benemérita al que ha tenido acceso LA RAZÓN, «en el disco duro interno del propio, marca Western Digital modelo WDW5000AAKS con número de serie WCAYU7966466, se halla un archivo digital tipo jpg, denominado 2014-06-26 11.40.26.jpg».

«Dicho archivo corresponde con una fotografía descargada por Andreu Viloca a Dropbox, desde un dispositivo informático o telefónico con cámara digital (...) El archivo refleja dos listados detallados de obras y contratos licitados por organismos públicos de Cataluña (Infraestructures.cat, Bimsa y Bagursa), unas pendientes de adjudicar y otras pendientes de realizar. La fotografía fue tomada a las 11:40 horas y 26 segundos del día 26 de junio del año 2014», precisa el informe.

Identificación

A las vista de ello, los investigadores trataron de identificar a la persona a la que Viloca había hecho entrega, o informado, de ese cuadro . El 25 de junio de ese año, en el teléfono móvil de Josep Manel Bassols, de la empresa Oproler, había quedado registrada una conversación a través de Whatsapp, de la que se desprende que Bassols concertó una cita con Viloca. Además, en el ordenador personal de Bassols se encontró un documento trabajo tipo Excel denominado «Informe del 23 al 26-06-2014.xls», que comprende las gestiones comerciales realizadas entre el 23 y el 26 de junio de 2014. Este último día, se registra una reunión de unas dos horas de duración con «Antonio», cuyo «objetivo» es mantener o ejercer un «seguimiento». «Antonio» es el seudónimo con el que Bassols aludía a Andreu Viloca, y «el objeto de las reuniones que mantenía y concertaba Bassols con el tesorero de CDC no era otro que obtener información privilegiada, e interceder a través de Viloca en las licitaciones públicas que el citado tesorero controlaba de forma sistemática», añade.

Junto a la que fuera sede de CDC, lugar de trabajo habitual de Viloca, se encuentra el bar Úbeda». Dicho establecimiento era habitualmente frecuentado por el ex tesorero, con lo que «se confirma que se produjo el encuentro entre ambos interlocutores en dicho establecimiento la mañana del día 26 de junio».

Entre las evidencias documentales intervenidas a Bassols, subraya la Guardia Civil, existe una libreta pequeña de tapas negras y anillada en la que figura una anotación manuscrita datada el 25 de junio, (mismo día que Bassol concierta por Whatsapp la reunión con Viloca y que se reproduce en estas misma página), que apunta que tiene que tratar con «Andreu» (Viloca) dos asuntos; el primero estaba relacionado con «UTE e Infraestructures».

En el informe se dice que «de especial relevancia para la instrucción, resulta el hecho de que el documento que presumiblemente utilizó y/o fotografió Andreu Viloca en la reunión que se produjo la mañana del día 26 de junio de 2014, en el Bar Úbeda de la calle Córcega de Barcelona con Bassols, que versa sobre las licitaciones bajo el control de CDC, sea coincidente en temas clave con algunas de las anotaciones realizadas por Bassols en su libreta el día previo a este encuentro, el 25 de junio de 2014 (...) menciona que el asunto que tiene que tratar con Andreu, (Andréu Viloca), es relativo a UTES (Uniones Temporales de Empresas) vinculadas a la empresa pública de Generalitat Infraestructuras.cat. En el documento fotografiado por Viloca cuando éste presumiblemente se encontraba con Bassols, figuran listados de licitaciones pendientes de presentar y, en concreto, el contrato relativo a la estación de Sabadell, con un presupuesto de 14.423.087 euros, y que fue finalmente adjudicada» a una UTE de la que formaba parte Oproler.

Los investigadores creen que los hechos pudieron desarrollarse de tal forma:

Los hechos

- Josep Manel Bassols, mediante el uso de aplicación de mensajería Whatsapp, concertó una cita con Andreu Viloca para el día 26 de junio , con la intención de obtener algún tipo de información sobre concursos de obra pública licitados por el Ayuntamiento de Barcelona (BIMSA), y por la Generalitat de Cataluña, (Infraestructures.cat), ambas instituciones bajo el control de CDC, como previamente había significado en su libreta personal el día 25 de junio de 2014.

- Dicho encuentro se produjo en las inmediaciones de la sede de CDC, en el bar «Úbeda» el día siguiente.

- En algún momento de la reunión, Bassols pudo mostrar a Viloca un listado de obras públicas sobre las que tenía interés en representación de Oproler, y sobre las cuales quería obtener información, como el citado contrato de Sabadell.

- Andréu Viloca fotografió el listado de licitaciones que le mostró Bassols en un dispositivo Informático, posiblemente en previsión de que tuviera que realizar gestiones o consultas sobre dichas obras.

- Viloca cargó la fotografía en cuestión en la «nube», en concreto en la plataforma de almacenamiento digital denominada Dropbox, al objeto de salvaguardar esa información y poder hacer uso de la misma cuando fuera necesario, sin que fuera preceptivo que el archivo continuase emplazado en su móvil. Posteriormente descargó dicho archivo al ordenador personal de su despacho en la sede del partido Convergencia Democrática de Cataluña.

- Los hechos expuestos en la presente diligencia, son una nueva muestra del control ejercido por Viloca (ex tesorero de CDC en la contratación pública en esta Comunidad Autónoma.

«Como queda reflejado en reiteradas ocasiones en la causa–concluye el informe– esta instrucción no encuentra explicación alguna para que el administrador financiero del partido que gestiona el órgano adjudicador de estos concursos, le habilite para intermediar entre los concurrentes y el poder licitador».