El desafío independentista
Toni Bolaño

Junqueras: «Sánchez debe ser valiente y no ser otro Rajoy»

Entrevista a Oriol Junqueras. Afronta su primera Diada en la cárcel con «una mezcla de sentimientos»: «Estar apartado de los que quieres es muy duro pero estoy convencido de que no hicimos nada malo»

Oriol Junqueras concedió una entrevista a LA RAZÓN hace un año. Nos recibió en su despacho en la sede de Esquerra, en la calle Calàbria de Barcelona. Fue la última entrevista que concedió a un medio escrito. Cuatro días después de la publicación de esa conversación, Junqueras fue investigado por la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por presuntos delitos de prevaricación, desobediencia al Tribunal Constitucional y malversación de caudales públicos, tras su firma en el decreto de convocatoria del referéndum del 1 de octubre.

Esta vez no nos ha recibido. LA RAZÓN le envió una serie de preguntas al centro penitenciario de Lledoners, donde está en prisión preventiva. Nos ha contestado las preguntas, que no recogen los matices de un encuentro presencial. Sin embargo, a Junqueras se le entiende todo. Se sintió traicionado por Puigdemont, aunque dice que le entiende, sigue defendiendo un referéndum pactado para solucionar lo que llama «conflicto político», se cree víctima de un proceso viciado y aunque no reconoce errores del pasado apuesta por el diálogo entre catalanes y diálogo entre gobiernos porque «no vamos a permitir que una Cataluña viva de espaldas a otra, ni que una Cataluña viva enfrentada a otra».

Este licenciado en Historia, de 49 años y nacido en Barcelona, especializado en Historia Moderna y Contemporánea, y Doctor en Historia del Pensamiento Económico por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), ingresó en prisión preventiva el 2 de noviembre.

¿Cómo afronta personalmente este su primer 11 de septiembre en la cárcel?

Con una mezcla de sentimientos. Estar apartado de los que más quieres es duro. Muy duro. Pero con la conciencia tranquila. Estoy –y estamos– convencidos de que no hicimos nada malo. Nos preocupamos de canalizar políticamente, y pacíficamente, un anhelo, una demanda, que obtuvo una mayoría absoluta de votos y escaños en Cataluña.

Lo hicieron de forma unilateral.....

Cumplimos el compromiso con nuestros votantes. Lo intentamos pactar todo hasta el último minuto con el Gobierno de Mariano Rajoy. La respuesta que obtuvimos es conocida: golpes de porra contra la ciudadanía que quiso votar y encarcelamiento para los representantes políticos de la mayoría.

¿Qué mensaje enviaría a los independentistas?

A todos los ciudadanos les mando el mismo mensaje: en esta sociedad cabemos todos y debemos contar todos. No se me ocurre mejor manera de solucionar o dirimir cualquier proyecto o reto que votando. Entramos en una fase de diálogo, que es la única herramienta para llegar a grandes consensos.

¿Diálogo entre quiénes?

Diálogo entre catalanes y diálogo entre gobiernos y representantes políticos. En los conflictos de raíz política como el nuestro, la historia reciente nos demuestra que se resuelven y se encauzan así. No a golpes de porra.

¿A los constitucionalistas les dice lo mismo?

Les digo que la única división posible es entre demócratas y violentos. Los demócratas resuelven las discrepancias votando. Los violentos a golpes. Les digo que deben decidir dónde estar.

Pero, los constitucionalistas no son violentos

En Cataluña, una inmensa mayoría de los constitucionalistas abominan, estoy seguro, de los porrazos contra sus vecinos el pasado 1 de octubre. Cataluña la construiremos entre todos, nunca los unos contra los otros. Y los constitucionalistas son una parte muy importante de la sociedad. Verá. Mi partido, Esquerra Republicana, y yo mismo siempre pedimos abrazarnos, políticamente hablando, y hablarnos entre todos los catalanes. Todos con todos. No queremos, ni vamos a permitir una Cataluña que viva de espaldas a otra. Y menos aún, que una Cataluña viva enfrentada a otra. Algunos lo buscan con ahínco. Especialmente irresponsable han sido algunas actitudes del partido de Albert Rivera.

Hablando de diálogo. ¿Qué le dice al presidente del Gobierno, a Pedro Sánchez?

Pedro Sánchez debe elegir entre tratar de canalizar una demanda mayoritaria en Cataluña como es votar en un referéndum, o hacer como Mariano Rajoy. No hacer nada. Debe decidir si es valiente y acepta e impulsa una solución democrática que respete la decisión de los ciudadanos o seguir al rebufo del PP o de lo que representa Albert Rivera. Pedro Sánchez no puede ser equidistante con la violencia y la represión para resolver conflictos políticos. Quiero creer que la izquierda de progreso no puede tener el mismo discurso territorial que el PP o Ciudadanos.

Usted siempre habla de ampliar la mayoría social para lograr la independencia. ¿Cómo se consigue?

El referéndum del 1 de octubre movilizó a más de dos millones de personas a pesar de la intimidación y los porrazos. El 3 de octubre –Oriol Junqueras se refiere al seguimiento del paro de país– fue aún mayor y mucho más transversal. Recuerden que en Cataluña hicimos este paro masivo ese 3 de octubre para protestar por la violencia con la que se nos respondió a nuestro anhelo de votar en referéndum.

Pero, ¿a quién se dirige?

Nuestra apuesta es por la defensa de los derechos y libertades y por una sociedad digna donde se pueda vivir mejor. Esta es nuestra mejor herramienta para convencer todavía a más catalanes de que la mejor solución es autogobernarnos al 100%, con un estado independiente. Un estado que nunca estará edificado en contra de nada, y menos en contra de los españoles. Ahora la mayoría buscamos consolidar la mayoría del 3 de octubre. Ahí estábamos independentistas y los que quieren resolver el conflicto hablando. No a golpes.

¿Puigdemont habló con usted? ¿Le informó de su marcha a Bruselas?

Lo que ocurrió es agua pasada. Hay que mirar hacia adelante. Fue un momento muy difícil. Personalmente, procuro entender que lo ocurrido fue también producto de las circunstancias. Siempre tuve claro que mi sitio estaba aquí, entre los míos. Siempre lo vi así. En todo caso, hay que respetar todas las opciones. Deseo lo mejor a todo el mundo. Y por supuesto a mis compañeros del gobierno que están en el exilio.

El juicio a los dirigentes independentistas, su juicio, parece que se iniciará en unas semanas. ¿Será un juicio justo?

No. No porqué es un hecho que la instrucción ha sido un atropello. Pero, pese a eso, no voy a cejar en mi empeño de demostrar que no hay malversación, como dijeron Cristóbal Montoro y Mariano Rajoy. Que no hay rebelión como han dicho los tribunales europeos y decenas de catedráticos de derecho penal en España. El Gobierno de España no puede decir lo mismo. Miles de imágenes corroboran la violencia del 1 de octubre. Por otro lado, vemos como se tolera la violencia de la extrema derecha en las calles. Pese a todo, cuando tienes la conciencia tranquila, cuando sabes que has cumplido con tus ciudadanos, afrontas el juicio con paz interior y con fe en la justicia, en mayúsculas, porque tarde o temprano se impondrá.

Como le dije en la última entrevista que nos concedió, quiere usted añadir algo.

Quiero darle las gracias por esta oportunidad de dirigirme a mis conciudadanos y al pueblo español a través de esta entrevista. Solo les pido a ustedes que hagan todo lo posible para que el diálogo impere y se puedan generar grandes consensos para avanzar en el reconocimiento del derecho a los catalanes a decidir su futuro. Un fuerte abrazo.