Atentado en Barcelona
Ricardo Coarasa

Los cinco días clave tras el 17-A

El sumario de los atentados revela la sucesión de decisiones determinantes que se tomaron tras los ataques para impulsar la investigación

El sumario de los atentados del 17-A revela la secuencia de decisiones clave que se adoptaron en la investigación de los ataques yihadistas de Las Ramblas y, posteriormente, Cambrils. El mismo 17 de agosto, el instructor de las diligencias, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, ya tenía sobre la mesa un informe de los Mossos d´Esquadra. En ese documento, realizado tan solo horas después del atentado en la céntrica vía barcelona, la Policía autonómica compara lo sucedido con los atentados yihadistas en Niza -en el que murieron 83 personas el 14 de julio de 2016 arrolladas por un camión de gran tonelaje- y Berlín (el atropello mortal de once personas en un mercado navideño el 19 de diciembre de ese mismo año) y vincula lo sucedido en la Ciudad Condal con el grupo terrorista Daesh.

Ese mismo día, las investigaciones policiales arrojan ya datos relevantes. Por ejemplo, que la furgoneta Fiat Telento utilizada en el atentado se ha alquilado a la empresa Telefurgo. Por el momento, se cifra el número de víctimas mortales en 13 (finalmente serían 16) y los heridos, en 80. Esas primeras pesquisas contrarreloj apuntan que en el interior de ese vehículo se ha hallado un pasaporte a nombre de Mohamed Houli Chemlal -el único superviviente de la explosión en el chalet de Alcanar (Tarragona) en el que murieron otros dos miembros de la célula mientras manipulaban los explosivos 24 horas antes del ataque de Las Ramblas- y un NIE perteneciente a Younes Abouyaaqoub, el terrorista que conducía la furgoneta que sembró el terror en Barcelona y que fue abatido por los Mossos en Subirats tres días después.

La identidad de las personas que alquilaron las tres furgonetas que pensaban utilizar para los atentados también estaba clara a esas horas, según reflejan esos primeros informes policiales. Muy pronto se sabe que la que se usó en Las Ramblas la alquiló Driss Oukabir, que tras ser detenido asegura a los agentes que su hermano le había robado la documentación el día anterior. La furgoneta que después es localizada en Vic la alquila otro de los integrantes de la célula, Mohamed Hichamy. Pero quien paga ambas es Younes Abouyaaqoub, autor material del atropello indiscriminado. De hecho, los agentes constatan horas después del atentado que un empleado de Telefurgo le identifica “sin ningún género de duda”.

Andreu ya conoce esa misma tarde que han sido el mismo Younes Abouyaaqoub y, de nuevo, Mohamed Hachamy quienes han alquilado la tercera furgoneta, una Renault Kangoo en cuyo interior los agentes comunican al juez que han hallado una tarjeta de crédito a nombre de Said Aallaa, hermano de Mohamed, y de Youseff Aallaa, uno de los dos terroristas fallecidos en la vivienda de Alcanar. En esas primeras informaciones ya consta que el vehículo ha sido hallado abandonada en la carretera AP-7 tras sufrir un accidente.

Los Mossos también detallan al magistrado la detención en el hospital de Tortosa de Mohamed Holichemal, a quien inicialmente se sitúa en el inmueble de Alcanar cuando se produjo la explosión.

En esas primeras horas cruciales, el instructor ordena la intervención de todo el material intervenido en el registro de los domicilios de los supuestos terroristas que pueda estar vinculado con el atentado, desde soportes digitales hasta dinero en efectivo, documentación, armas de fuego, balizas, explosivos e incluso sustancias estupefacientes.

El 20 de agosto, apenas 72 horas después del atentado de Barcelona, los Mossos trasladan al magistrado un informe con la cronología de los hechos en el que se identifica a seis miembros de la célula a la que se atribuye los ataques. Cinco de ellos han fallecido tras el ataque de Cambrils (Tarragona): Moussa Oukabir, Said Aalla, Mohamed Hichamy, Omar Hichamy y El Hussain Aboyaaqoub. El sexto hombre, Mohamed Aalla, fue detenido en Ripoll.

Según consta en el sumario del 17-A, cuatro días después del ataque yihadista en Las Ramblas, Andreu firma un auto solicitando al Juzgado de Instrucción número 2 de Amposta que se inhiba de la investigación en su favor al tratarse de un atentado terrorista. Al mismo tiempo, remite un oficio a la Policía para que facilite a los Mossos las huellas dactilares de supuestos sospechosos y ordena a los Tedax que acudan al inmueble de Alcanar a intentar recabar el mayor número posible de pruebas. Tras ese análisis inicial, los grupos de desactivación de explosivos exponen al juez que en la vivienda han hallado una cantidad indeterminada de explosivos de peróxido aletona (TATP), un centenar de bombonas de butano y metralla compuesta por clavos y tornillos.

El oficio a la Policía Científica para que identifique los cuerpos de los fallecidos también da pronto resultado y la unidad policial concluye que hay restos de dos perfiles diferentes de ADN por lo que al menos han fallecido dos personas en su interior (aún no se conoce que se trata de el imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, y Youssef Aallaa).