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Cirugía plástica: conoce los riesgos y las complicaciones

Lo más seguro es operarse siempre con un médico con referencias

Según la SECPRE (sociedad española de cirugía estética y reparadora), España ocupa el número doce en el ranking mundial de países donde más personas pasan por quirófano para cambiar su aspecto físico. Desde luego es un dato lo suficientemente alto como para hablar de un gran éxito de la cirugía estética en nuestro país. Un total estimado de 473.074 en 2016, según el informe anual de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS). Dicha cifra representa el 2% del total de las intervenciones que se realizan anualmente en todo el mundo y se divide entre 225.851 procedimientos quirúrgicos y 247.223 no quirúrgicos.

En cabeza del ranking se encuentra Estados Unidos, con 4,2 millones de intervenciones estéticas al año, el 17,9% del total. Le siguen Brasil, con 2,5 millones (10,7%), Japón (1,13 millones, 4,8%) e Italia y México (con algo menos de un millón de intervenciones en ambos países, en torno al 4% del total mundial). Rusia, India, Turquía, Alemania, Francia y Colombia son el resto de países que superan al nuestro.

Las cirugías son procedimientos que pueden traer riesgos y la cirugía plástica es una intervención como cualquier otra.Aún así, las intervenciones de cirugía plástica, si están hechas por médicos cualificados no deberían ser motivo de preocupación. También hay que tener en cuenta que los riesgos varían de persona a persona.


Algunos de los principales riesgos que podemos encontrarnos ante una intervención de cirugía plástica son, según el doctor José Aroka de la clínica Aroka de Bilbao

Dolor de garganta


Cuando se realiza una intubación por el anestesista puede causar molestias posteriores a la intervención.

Hematomas

Con frecuencia en cirugías como el aumento de pecho y el lifting facial se pueden causar hematomas. El hematoma es un riesgo que está presente en todos los procedimientos quirúrgicos pero la mayoría se reabsorben ellos solos sin necesidad de ninguna reintervención posterior.

Cicatrices


Las cicatrices se producen en la mayoría de las cirugías pero son tan finas y discretas que apenas son percibidas por el resto de las personas. Tan sólo si aparecen cicatrices hipertróficas (2-5% de las cirugías) que tienen un importante componente genético pueden causar algún inconveniente que tendremos que tratar posteriormente.

Problemas en los nervios

Se nota como una sensación de hormigueo después de la cirugía. Algunas personas experimentan un cambio en la sensibilidad de la zona intervenida tras la cirugía pero suele ser pasajero y la mayoría recuperan la completa sensibilidad en pocas semanas.


La adicción a la cirugía estética


Algunas personas no saben cuándo parar y buscan la perfección mediante múltiples cirugías.

Trombosis venosa profunda

La trombosis es una condición donde se forman coágulos en las venas profundas, usualmente en las piernas. Se da con más frecuencia en cirugías que requieren una larga inmovilización del paciente y esto no suele ser necesario tras las intervenciones de cirugía plástica.

Insatisfacción con los resultados

Aunque la mayoría de las personas suelen estar contentas con los resultados que ofrece la cirugía estética, existe un porcentaje que no se encuentra a gusto con los resultados obtenidos.

Complicaciones con la anestesia

Aunque puede haber algunas complicaciones más graves, en la mayoría de ocasiones los problemas derivados de la anestesia son leves como la desorientación al despertar, náuseas y malestar. De todas maneras cabe destacar que estos no son diferentes a las otras cirugías.

Infecciones

Si se siguen las indicaciones que se dan por el cirujano para el posterior cuidado de las heridas quirúrgicas, las infecciones no suben del 2% de las personas intervenidas. Y de ellas la gran mayoría evolucionan satisfactoriamente con un adecuado tratamiento antibiótico.

Pérdida de sangre

Como en cualquier cirugía, se producirá una pérdida de sangre que sea rápidamente repuesta si ello fuera preciso. Por todo esto es muy importante antes de someterse a una intervención informarse bien. Un médico bien preparado es la mejor fuente de información y ofrecerá una amplia explicación sobre los riesgos generales de una determinada intervención y en particular es él quien podrá estimar el riesgo individual