Primera infancia
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Consejos para el comienzo de la guardería

Es una etapa que muchos temen pero que con paciencia se supera

¿Tu hijo/a se prepara para empezar la guardería o la escuela infantil y no sabes cómo reaccionará cuando ya no estés tú porque depende mucho de ti? ¿Está acostumbrado a pasar tiempo sólo contigo y tienes miedo de cómo llevará sus primeros días? Ayudarte, estudio de psicología, nos da las claves.

El primer objetivo va a ser acostumbrarle a que pase cortos períodos sin ti. Según lo peque que sea este período puede variar desde 10 hasta 30 minutos. Para conseguirlo, deja que juegue solo/a en la habitación o en el cuarto y comprueba que está bien de vez en cuando. Evidentemente, si ves que te necesita antes, puedes acudir a ver cómo está o que necesita. La idea es que perciba que aunque tu no estés presente, siempre vuelves y cuidas de él/ella pero que no tenéis que estar juntos a todas horas.

Ir a la escuela por primera vez. Es importante que pase tiempo con personas que no seas tú como los abuelos o amigos y le des libertad en el parque o en la playa para que pueda estar con otros niños/as sin tu atenta mirada. Nada de que tu organices, le presentes a todos/as... Tiene que empezar a dar el paso (evidentemente tendrás que darle tu una serie de consejos para hacer amigos/as, pero él/ella será el que los ponga en práctica).

Si todo lo anterior ya lo has hecho, puedes pasar al siguiente nivel: Apúntalo a una actividad. Explora tu ciudad y los recursos que hay en ella: actividades infantiles, ludotecas... A la hora de valorar, sólo tendrás que tener un requisito presente: tiene que haber un monitor a su cargo. ¿Por qué un monitor? Porque así se acostumbrará a que un adulto que no seas tú esté alrededor suyo/a y además que no tendrá a una persona exclusivamente para estar con él/ella, sino que habrá más niños/as. Es imprescindible que avises a dicho monitor/a de la situación para que en caso de que tu hijo/a pueda necesitarte, se ponga en contacto contigo y puedas acercarte al lugar. De esta manera conseguimos que entienda que aunque no estés en ese momento, siempre que lo necesite vas a volver y eso le dará seguridad cuando empiece el primer día del guardería o en la escuela .

Por último, te proponemos un último paso este es más para ti que para tu hijo/a. Procura no ir antes de tiempo si realmente no te necesita. Esta bien ir alargando paulatinamente el tiempo en el que esté en esas actividades hasta llegar a la hora o dos horas. Sabemos que para tu hijo/a es duro, pero también para ti no poder acompañarlo de la misma manera en que lo hacías. Ármate de paciencia, sabes que está creciendo y necesita ese gran gesto por tu parte!