Educación
larazon.es

Más de 200.000 familias en España no pueden llevar a sus hijos menores de 3 años a una escuela infantil

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles denuncia la insuficiencia de la actual red de escuelas para la etapa de 0 a 3 años

Más escuelas de educación infantil para garantizar la igualdad de oportunidades a todos los niños en España. Esta es la principal reivindicación de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) tras el análisis de los datos que recoge la última Encuesta de Condiciones de Vida, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística.

Según este estudio, más de la mitad de las familias con niños entre 0 y 3 años no llevan a sus hijos a centros de educación infantil, y más de 200.000 no lo hacen porque no pueden permitírselo.

Así, la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) pone el foco en la insuficiencia de la actual red de escuelas de educación infantil para atender la demanda real existente en el tramo de 0 a 3 años. Y es que, según el INE, el 30,9% de los hogares hubiera optado por utilizar los servicios de centros de educación infantil en mayor medida de lo que lo hicieron, y en un 52,4% de los casos la escasez de ingresos fue el principal motivo.

“La última Encuesta de Condiciones de Vida pone de manifiesto la incapacidad de las instituciones públicas en España para garantizar una real igualdad de oportunidades para todos los niños, puesto que no existen mecanismos suficientes para que las familias con menos ingresos puedan matricular a sus hijos en centros infantiles en un momento crucial de su desarrollo”, comenta Juan Sánchez Muliterno, presidente de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles.

Desde AMEI-WAECE destacan que la educación de cualquier niño debe comenzar inmediatamente después de su nacimiento y con el apoyo de centros con profesionales especializados, de manera que, independientemente del nivel de renta de sus familias, cada niño tenga las mismas oportunidades de recibir una educación adecuada y de calidad que vaya en favor de su correcto desarrollo y que a la postre, reduzca las tasas de abandono y fracaso escolar. Está demostrado que un niño que no ha asistido a una escuela infantil tiene muchas más opciones de no terminar de integrarse en la escuela y en consecuencia ser un serio candidato que sumar en la lista del fracaso escolar, con las secuelas que ello tiene.

Al mismo tiempo, una mejora en la incorporación temprana de los niños a centros de educación infantil juega a favor de la conciliación familiar y laboral de las mujeres, todavía principales encargadas del cuidado de los niños.