Salud
Gema Lendoiro

Vuelta a la rutina y...vuelta a las contracturas musculares

Las horas que pasamos sentados y al falta de ejercicio provocan que los músculos se contraigan.Una buena corrección postural así como el ejercicio diario previenen dolencias en la espalda

Varios días yendo a trabajar, ocho o más horas sentados, menos actividad física que en las vacaciones, ya apenas nadamos, metro, autobús o coche...y, de manera inevitable, aparecen las contracturas. Volver a la rutina a veces también supone abandonar hábitos tan saludables que hacíamos en vacaciones como dar largos paseos gracias al tiempo libre y a la ausencia de las prisas. Si a la vuelta a la vida más sedentaria le añadimos el exceso de estrés, las preocupaciones laborales, la vuelta al cole económicamente hablando con el gasto que supone, etc...una de las consecuencias directas será que tendremos una o varias contracturas con el consiguiente dolor que provocan.

¿Qué podemos hacer? Lo más lógico es acudir al fisioterapeuta. Aunque no siempre esa opción es viable. Sol García es fisioterapeuta que ha tratado a numerosos deportistas de élite de nuestro país. Directora de la Clínica Fidoos Fisioterapia y Podología, compagina su labor profesional con la docencia, siendo profesora en Fisioterapia en la Universidad Rafael de Nebrija.

Podríamos empezar definiendo qué es una contractura muscular: “Se trata de una contracción muscular o de alguna de las fibras del músculo que se genera de forma involuntaria, que puede ser permanente o duradera. Puede ocasionarse en el momento de realizar un esfuerzo y algunos de los síntomas más habituales son dolor en el músculo o inflamación en la zona afectada”, explica. Sobre sus causas pueden ser varias pero entre las más comunes se encuentran “realizar posturas incorrectas durante largos períodos de tiempo, hacer ejercicio de manera forzada, coger más peso del que podemos soportar o hacer una actividad física inadecuada para nuestra edad”; explica la experta.

El estrés emocional también es una parte muy importante, indica la fisioterapeuta ya que “la angustia, la tensión o la ansiedad afectan severamente al tono muscular generando reacciones que afectan al sistema nervioso, generando rigidez y tensión. Así mismo la falta de hidratación es una causa muy común del dolor de músculos, por ejemplo de los gemelos. “Las células musculares necesitan agua, glucosa, sodio, potasio y magnesio, nuestro cuerpo, cuando no está debidamente hidratado tiene una falta de magnesio y potasio”, explica la experta.

¿Qué podemos hacer para evitar la contractura muscular?

Para la especialista la respuesta es clara: “lo más importante es realizar estiramientos de los músculos. Es común estar sentado durante varias horas en la oficina, por ejemplo. Por este motivo es importante levantarnos, estirar piernas y espalda, trabajar en el estiramiento de los músculos y realizar un buen trabajo con nuestra flexibilidad optimizará la recuperación de los músculos tras el entrenamiento. “También es muy importante el calentamiento -aclara- realizar unos buenos ejercicios de calentamiento es una forma eficaz de prevenir la contractura muscular”.

Tratamientos para las contracturas musculares

Si sufrimos una contractura muscular y se hace crónica, la mejor opción es acudir a un especialista (fisioterapeuta). Este nos propondrá el mejor tratamiento de la lesión, entre los que destacan:

-Punción seca

-Masoterapia

-Ultra sonido

-Estiramiento

-Kinesiotape

-TENS

-Infrarrojo

Lo mejor, la prevención

La medicina preventiva es un gran avance a la hora de prevenir dolencias, por lo tanto lo mejor para evitar las contracturas es hacer ejercicio que no es sinónimo de deporte. Caminar al menos una hora diaria, mantenerse activo, subir y bajas las escaleras en lugar de usar el ascensor, no ir en coche a lugares donde el trayecto andando no supere los 30 minutos, aprovechar el fin de semana para ir en bicicleta, ir al campo o simplemente dar paseos con una marcha razonable, hará que tengamos una vida más saludable. La OMS advierte constantemente de los peligros del sendentarismo con todas sus consecuencias cardiovasculares severas y recuerda que moverse es una de las mejores armas para llevar una vida sana. Esto unido a hábitos saludables como comer bien (dieta mediterránea es la mejor), no fumar y beber alcohol lo menos posible.