Represión en Venezuela
S.I

Mogherini sobre la mediación de Zapatero en Venezuela: «No representa a la UE»

Rodríguez Zapatero acompañó los últimos comicios en Venezuela en los que fue reelegido Nicolás Maduro, y dijo que fue un proceso pacífico. Para la UE, estas elecciones no fueron «ni justas ni libres».

El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero no representa a la UE en su mediación en la crisis de Venezuela, según ha dicho la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, en una respuesta escrita a la eurodiputada de ALDE Beatriz Becerra.

"La respuesta a las tres preguntas formuladas por su señoría es negativa", indicó Mogherini en su respuesta a una cuestión escrita formulada por la eurodiputada sobre si Rodríguez Zapatero era un interlocutor reconocido para hablar en su representación, si se le había considerado y si había mantenido la alta representante contactos recientes con él sobre la crisis venezolana.

La jefa de la diplomacia comunitaria indicó que la mediación emprendida por Zapatero y los expresidentes de la República Dominicana Leonel Fernández y de Panamá Martín Torrijos "se llevó a cabo bajo los auspicios de la Unión de Naciones Suramericanas".

Y recordó que el objetivo de encontrar una solución política negociada para la crisis en Venezuela "ha sido respaldada en varias ocasiones" por las conclusiones del Consejo de la UE desde julio de 2016.

Entonces, los ministros comunitarios apoyaron "plenamente" la labor de los tres exmandatarios por "facilitar un diálogo urgente, constructivo y eficaz" en Venezuela.

Esa salida política también la han buscado directamente los representantes de la UE "a través de una serie de contactos con personas que participan en los esfuerzos para promover dicha solución negociada", apuntó Mogherini.

Becerra explicó en un comunicado que la figura del expresidente español se ha asociado a la UE en relación a la crisis política en Venezuela y los diferentes procesos de diálogo.

Rodríguez Zapatero acompañó los últimos comicios en Venezuela en los que fue reelegido Nicolás Maduro, y dijo que fue un proceso pacífico al tiempo que admitió como válido que los candidatos derrotados puedan impugnar los resultados.

Para la UE, estas elecciones no fueron "ni justas ni libres".