Parlamento Europeo
Mirentxu Arroqui

Bruselas da luz verde al mercado único de los derechos de autor

El Parlamento Europeo aprueba la directiva por 438 votos a favor y 226 en contra

El Parlamento Europeo ha aprobado una ambiciosa reforma de los derechos de autor en Internet después de una votación frustrada en el mes de julio que incluso llevó aparejada amenazas de muerte a algunos eurodiputados. 438 votos a favor, 226 en contra y 29 abstenciones ha sido el resultado de la votación de hoy llevada a cabo en el hemiciclo europeo de Estrasburgo. Como gran perdedora de la jornada , la eurodiputada Julia Reda, del Partido Pirata que quién se había opuesto de forma numantina a introducir los cambios propugnados por el Partido Popular Europeo.

Al final las dos enmiendas que causaban más controversia han inclinado la balanza a introducir más controles que permitan defender la propiedad intelectual de los creadores en un ámbito tan abierto como Internet, en el que la realidad ha ido por delante siempre de las medidas legislativas.

La votación consigue que los editores de prensa tengan la facultad de autorizar o denegar a los agregadores de noticias en internet (el buscador Google news es el ejemplo más claro) a la hora de compartir sus contenidos en la red de redes. Una medida que permitirá a los editores exigir el pago por sus servicios de información que a veces llegan de manera indirecta a los usuarios y de manera gratuita.

Como segunda pata de la reforma, este paquete legislativo también pretende obligar a plataformas como youtube a que lleven a cabo un control sobre el material que los internautas suben. Hasta la fecha, tan sólo deben responder a posteriori si se detecta algún problema con los derechos de autor. Todavía se desconoce si esto será técnicamente posible ya que supondría tener una licencia de los dueños de los contenidos y poner en marcha una serie de filtros.

A pesar de que hoy los que defienden poner puertas al campo de la red de redes han ganado una batalla, la guerra puede ser todavía cruenta. Éste ha sido el primer paso ya que ahora es necesario que Comisión Europea, Parlamento y Consejo ( estados europeos) se pongan de acuerdo. Si éste no se produce, el dosier pasaría a ser tratado en la próxima legislatura tras las elecciones del mes mayo con un nuevo Parlamento Europeo y quizás posiciones distintas.

El foco ahora está fijado en los dos artículos más controvertidos, el 11 y el 13, referentes al control del contenido por parte del propietario y a la responsabilidad de las plataformas sobre los archivos alojados en ella. Según el artículo 13, las plataformas se harán responsables del contenido que alojen.

Dentro de la normativa de derechos de autor se encuentran dos aspectos que han sido ampliamente debatidos por defensores y detractores. El primero de estos está relacionado al artículo 11 de dicho texto, el cual contempla que quien ostente la autoría de una obra tendrá el derecho de autorizar o prohibir su replicación, así como de recibir una remuneración «justa y proporcionada» por cada vez que se utilice, según afirma el texto. Esto quiere decir que, durante un periodo de 20 años, el propietario de un material recogido dentro del derecho a copia, decide si su contenido puede ser indexado, publicado o utilizado en cualquier estudio o no, además de recibir una compensación económica cada vez que lo autorice.

Por su parte, el artículo 13 se centra directamente en las plataformas de Internet en las cuales se publica contenido y a la responsabilidad que estas tienen sobre el material que recogen, para concluir que los sitios web son responsables de las publicaciones de sus usuarios, incluidos los casos en los cuales se infrinjan derechos de autor.

Con esto, se encarga a estos «proveedores de servicios» que tomen medidas para asegurar que no se violen estos acuerdos, tales como implantar herramientas de control, monitorización y filtrado del contenido subido por los usuarios.

Los defensores argumentan que «los autores reciban un pago justo por sus contribuciones»

Como principal defensor de estos cambios se encuentra el integrante del Grupo Parlamentario Europeo y de la Unión Demócrata Cristiana alemana, Axel Voss, ponente de la directiva. Junto a él la apoya todo su grupo parlamentario, el Grupo Socialista, el grupo de la Europa de las Naciones y la Libertad. Fuera del Parlamento también cuentan con la defensa de empresas culturales y artistas creadores de contenido como Paul McCartney. Desde su postura sostienen que «los autores en Internet reciban un pago justo por sus contribuciones» ya que en palabras de Voss «Facebook o Google se embolsan ganancias inmensas a su costa». Según sus defensores, la nueva directiva no afectaría a los usuarios, sino a los grandes portales.

Los críticos contra la directiva

Como contraparte, dentro del Parlamento Europeo están en contra Los Verdes, Izquierda Unitaria y el grupo de los Liberales. A esto hay que añadir a plataformas de código abierto como Wikipedia (la cual cerró en señal de protesta el 3 de julio), los gigantes tecnológicos Facebook y Google, organizaciones y activistas por los derechos digitales, así como expertos de Internet entre los que se encuentran sus ‘padres fundadores’.

La vicepresidenta del grupo de Los Verdes, Julia Reda, ha sido una de las voces más destacadas en la postura contraria a Voss en la cámara comunitaria. Reda defiende que con las nuevas medidas, la censura podría acabar con el espíritu de Internet y que encargar a un algoritmo el filtrado y control del contenido acarrea serios riesgos para la libertad en la Red, hasta el punto de impedir la subida de GIF, memes y remezclas de canciones.