Atentados del 11-S
Daniella Mendoza

Obama no quiere molestar a Arabia Saudí

Justamente cuando se conmemoran 15 años de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, el Congreso de Estados Unidos aprobó de manera unánime una ley según la cual los familiares de los fallecidos o afectados por los ataques de ese día podrán demandar a Arabia Saudí (de donde, según «NBC News», procedían 15 de los 19 terroristas), siempre y cuando el país sea declarado responsable legalmente de apoyarlos. El proyecto de ley fue aprobado por el Senado en mayo, el viernes por el Congreso y ahora recaerá sobre el presidente Barack Obama la responsabilidad de darle el último «sí». Pero ya entonces la Casa Blanca dejó clara su intención de vetar la propuesta, pues temen que este tipo de leyes interfiera en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Arabia Saudí, un aliado clave de Washington en Oriente Medio. Otro miedo importante de la administración Obama es que su país pueda eventualmente verle la otra cara a la moneda, pues la ley abre la posibilidad de que Estados Unidos se enfrente a demandas similares por parte de otros países.

Arabia Saudí ha negado que su Gobierno haya tenido algo que ver con el ataque de Al Qaeda, pero la ley tomó impulso tras el escándalo de los «papeles secretos» de la comisión encargada de investigar los sucesos de 2001, que habría encontrado conexiones entre Arabia Saudí y el grupo terrorista de Bin Laden. El senador Chuck Schumer, uno de los autores del proyecto, dijo el viernes que «siempre hay consideraciones diplomáticas que interfieren con la Justicia, pero si se comprueba que los saudís apoyaron el 9/11, deberían responder por ello».

Además, envió un mensaje a Obama: «Por el bien de las familias que han perdido tanto y luchado tan duro, espero que la administración no vete el proyecto de ley». Obama puede vetar la ley, pero a su vez el Congreso puede sortear ese veto si cuenta con dos tercios de los votos de las dos cámaras.