Moda
A. Marco

Chiara Ferragni, dos vestidos y medio

La «influencer» italiana lució un par de trajes de Dior, el segundo personalizado y reconvertido en mini.

Fueron tres cambios de vestido, aunque en realidad eran dos y medio, los que la directora creativa de la casa Dior, María Grazia Chiuri, diseñó en exclusiva para el «sí quiero» y la posterior fiesta de la «influencer» italiana Chiara Ferragni y el rapero Fedez. Dos vestidos de inspiración romántica, el segundo personalizado y reconvertido en minifalda, ideal para subirse al escenario del concierto que ofreció su ya marido. El esperado traje de la ceremonia se trataba de un modelo compuesto por un body de cuello cisne y manga larga confeccionado en chantilly del que partía una voluminosa falda creada a base de numerosas capas de tul con una gran abertura frontal que mostraba las piernas de la novia en su camino al altar. Una creación inspirado en Grace Kelly, pues la novia siempre ha dicho que le encantaba el vestido con el que la actriz se convirtió en princesa de Mónaco. Tal y como ha explicado la Maison, «como mujer de negocios, madre y modelo de empoderamiento para las jóvenes de hoy, su vestido fusiona la inspiración de artesanía tradicional italiana con la Alta Costura francesa y da como resultado una combinación perfecta entre la estética contemporánea y la atemporalidad».

La novia completó su «look» nupcial con unos zapatos «slingback» personalizados con su nombre y un largo velo clásico que lució sobre un recogido bajo con un acabado «messy», que dejaba algunos mechones sueltos, muy al estilo de Meghan Markle el día de su boda.

Cuerpo corsé

Para la cena, Chiara llevó un impresionante vestido de noche de tul oscuro en el que María Grazia trasladaba a la tela un testimonio de la historia de amor de Chiara y Fedez: de un ojo a un pequeño león, representando a su hijo Leone, junto con la letra de la canción «Favorisca i Sentimenti» escrita por el cantante. El resto de bordados narraban simbólica y románticamente momentos clave en la vida de la pareja. La silueta del vestido es la que ha hecho célebre a Chiuru: un cuerpo corsé con tirantes, del que, para transformarlo, solo había que retirar la larga falda y ponerse, con la misma cintura, una minifalda de tul de igual color e inspiración bailarina. La reconversión de largo a mini resultó ideal para subirse a las atracciones de la feria que montaron tras la cena inspirándose en Coachella, como ella quería, y para saltar y bailar al ritmo de Fedez.