No sin mi perro
Emerre Iglesias

¡No me dejes en el jardín!

Los perros que viven en grandes espacios verdes de una súper casa sin interactuar con nadie o solo con OTROS CANES suelen ser ANIMALES infelices que no crecen equilibrados y presentan problemas de comportamiento

Aunque tradicionalmente se ha pensado que el mejor sitio para tener un perro es una gran casa con impresionantes jardines donde pueda correr y saltar, lo cierto es que los canes son seres sociales, muy sociales, que lo que realmente quieren es interactuar con su manada, que para ellos es la familia con la que conviven. Estar en el jardín horas y horas solos o como mucho con otros perros no les ayuda a desarrollarse de forma equilibrada.
Los veterinarios y etólogos coinciden en que lo importante no es dónde viva el perro sino cómo viva. Un can, aunque sea de la raza más grande que exista, puede vivir feliz en un piso siempre que reciba la educación adecuada y sus dueños lo saquen a pasear a diario varias veces y de la forma adecuada.

Los canes disfrutan con sus dueños y siempre están deseando que vuelvan a casa para estar con ellos. Uno de sus momentos más felices es cuando ven a su propietario coger la correa y dirigirse a la puerta. Su explosión de emoción es tal, que muchos no pueden controlar los saltos, ladridos o muestras de alegría. Cuando salen a pasear inspeccionan todo, olfatean, descubren el mundo.

Cuando están en un jardín de forma continua no descubren nada nuevo, la rutina les embarga y pueden llegar a sentir una gran soledad. Si están bien atendidos, es decir, que sus dueños están constantemente con ellos y los sacan a pasear a diario, no suele haber problema. La comparación que suelen hacer los veterinarios es con los humanos. Una familia que tiene una casa que es un casi un palacio pero no sale a ningún sitio un día tras otro, ¿sería feliz?, la respuesta evidentemente es no. Y aconsejan no caer en el error de que para tener un perro hay que tener una casa impresionante, porque así no es. Su teoría es que tener un animal en un lugar, por muy grande que sea, y no atenderle adecuadamente... es un error. Y «lugar» puede ser una parcela, una finca, el jardín de un chalet, una casa de pueblo, un piso en el centro o lo que sea... El «dónde» esté el perro no es el problema. Un perro puede vivir en una finca y habitar con la familia en casa, salir tres veces al día a pasear, etc. Al igual que también puede haber perros en pisos que estén totalmente aislados. Lo que sí es un problema es pensar que la felicidad del perro depende solo de «dónde» esté.

JUGUETES REFRESCANTES

La industria que se mueve alrededor del mundo canino inventa todo lo inventable. En el mercado hay una serie de juguetes refrescantes que flotan en el agua o van rellenos de agua fresquita que brota cuando el perro lo muerde y así se refresca. Como esta rebanada de sandía de neopreno resistente que lleva incluso un silbato en el interior y flota en el agua.

EN MOTO TAMBIÉN PUEDEN IR

Si eres de los que viaja sobre dos ruedas, tu mascota también puede ir contigo. Hay tres formas: si es pequeña en una mochila homologada en la espalda. Este sistema sirve para perros de hasta unos doce kilos. Un poco más grandes pueden ir en un transportín que se coloca en la parrilla trasera y las más grandes en un sidecar preparado al efecto.