Novela
Víctor Fernández

Cuando la literatura policíaca tiene ritmo de jazz

El escritor Walter Mosley se alza con el Premio RBA de Novela Negra con «Traición», donde presenta a su nuevo detective, Joe King Oliver.

Walter Mosley es uno de los grandes nombres del género negro hasta el punto de ser uno de los autores de cabecera del ex presidente Barack Obama. Ahora es también, desde ayer, el nuevo ganador del Premio RBA de Novela Policíaca, que se falló en Barcelona llegando a su décimo segunda edición. El galardón, que ya han obtenido escritores como Francisco González Ledesma, Andrea Camilleri, Don Winslow, Ian Rankin y Benajmin Black, fue para la obra «Traición», que llega hoy a las librerías.

La novela es la tarjeta de presentación de un nuevo personaje en el universo Mosley. Se trata de Joe King Oliver, quien toma su nombre prestado del que fuera maestro del trompetista Louis Armstrong. Y esa es la clave porque nos encontramos ante una obra a ritmo de jazz en la que tenemos a un honesto agente de policía de Nueva York que acabó en la cárcel tras ser engañado. Una vez libre se reiventa ejerciendo de detective privado con la ayuda de su hija adolescente y decide investigar lo que provocó su caída. Además de todo esto, inicia su colaboración con un periodista de raza negra, conocido por su radicalismo político, sobre el que pende la pena capital tras ser acusado de matar a dos policías en acto de servicio.

Mosley mostró ayer, tras el fallo de premio, su satisfacción por el reconocimiento, además y habló de su nuevo héroe. «Joe King Oliver fue el maestro de Armstrong, y lo llamo así porque el jazz es la mejor manera de enfrentarse a los problemas de nuestra sociedad. La vida de mi personaje es como la de Armstrong: tiene esposa, una vida vida feliz hasta que un día cae en una situación delictiva y se le condena e ingresa, cayendo en la cárcel, una situación desconcertante y oscura. Es como Thelonious Monk», dijo.

¿Y por qué ha querido escribir esta novela? La explicación es porque de esta forma busca «enseñar un personaje que hace lo correcto, lo que se tiene que hacer. En esa acción está la semilla de aquello en lo que podemos mejorar, aunque en todo esto siempre existe».

El compromiso social de Mosley surge en «Traición», como lo demuestra el hecho de que el volumen vaya encabezado con una dedicatoria para Malcolm X, Medgar Evers y Martin Luther King. «He experimentado el racimos y podría explicar muchas experiencias», apuntó. Y en esto tiene mucho que ver la América de Donald Trump, a quien definió como «ese dedo que se hunde en la llaga. El racismo ha existido siempre, pero ahora hay millones de personas en las cárceles de Estados Unidos y la mayoría son negras». El escritor recordó que el mayor pecado de su país es que «hay un grupo que se llama población blanca. Antes de llegar eran de donde fueran de Europa y una vez en América, primero mataron a los pieles rojas y luego esclavizaron a los de raza negra». En este terreno es donde habita la injusticia social que se ha convertido en una de las marcas de Estados Unidos, especialmente en tiempos del presidente peor valorado en mucho tiempo. «El hecho que existan barrios ricos y pobres ya indica que hay un concepto de injusticia. En Estados Unidos la mayor parte de la población no se puede jubilar. Además hay innumerables jóvenes que no se pueden emancipar. Si Trump ha ganado es porque ha dicho que puede solucionar todo esto», subrayó Mosley.

Lo que no tiene claro Mosley es cuál es el futuro de su nuevo detective. Sus dudas están entre seguir dándole vida en las páginas de sus novelas o convertirlo en el héroe de una serie de televisión. Ahora está hablando con varios canales de televisión, pero «es que es muy caro de hacer».