Sequía
Montse Espanyol

Sube la temperatura en Cataluña: 1,6 grados centígrados desde 1950

El cambio climático ya deja huella: 2017 fue el más seco de los últimos 68 años y las golondrinas, la uva y las peras maduran antes

La maquinaria de la Generalitat, que por inercia funciona sola sin gobierno, llegó a emitir en enero un anuncio en televisión para alertar del riesgo de sequía que se cernía sobre Cataluña. «El Peyu», un personaje del panorama humorístico catalán, daba consejos a los ciudadanos para no malgastar agua, como no cantar ópera bajo la ducha. Las reservas de los pantanos estaban al 44 % y se había entrado en fase de pre alerta por sequía. Hacía un año que la Agencia Catalana del Agua (ACA) trabajaba con medidas excepcionales y estaba lista para activar el Plan Especial de Sequía en primavera, porque si no llovía, en marzo, Cataluña iba a entrar en fase de alerta por sequía. Pero La Moreneta oyó los ruegos de los catalanes y no sólo llovió mucho, también nevó mucho. Y con el deshielo, este mes de mayo, las reservas de agua de los pantanos catalanes están al 90,62 %.

Estas lluvias y nevadas, nunca mejor dicho, llegaron como agua de mayo a Cataluña tras un año muy seco. El Servicio Metereológico de Cataluña (SMC) confirma que 2017 ha sido el año más seco desde 1950.

Tras estudiar 70 series de precipitaciones entre 1950 y 2017, los metereólogos constatan que el año pasado cayó un 26 % menos de agua respecto a la media climática de los últimos 68 años. En la décima edición del Boletín Anual de Indicadores Climáticos (BAIC-2017), que acaba de publicar el SMC, también se constata que 2017 fue el quinto año más cálido desde 1950, por detrás de 2015, 2006, 2014 y 2011, y registró el segundo verano más caluroso tras el de 2003. La temperatura media de Cataluña ha subido a un ritmo de 0,25º por década, 1,6º desde 1950. Aumentan más las temperaturas máximas, + 0,31º por década, que las mínimas, +0,18º. Estos datos son el testigo de que el cambio climático deja ya huella en Cataluña.

Aumentan las noches tropicales y los días de verano, y por el contrario, disminuyen los días de heladas, las noches frías y los días fríos. El nivel del mar en El Estartut ha subido 3,1 centímetros por decenio en los últimos 28 años y la temperatura del agua en los primero 50 metros 0,3 grados. También se han detectado más horas de sol. Y todos estos cambios, en un estudio fenológico de la Serra d'Almos, en la Ribera d'Ebre, se traducen en que las golondrinas llegan antes, los olivos y los viñedos también florecen antes y los albaricoques, las peras, las manzanas, los melocotones y la uva maduran antes. En cambio, las hojas de esto árboles, de los cerezos y los nogales caen más tarde.